Panorama Municipal

Recalculando…

 Por Adrián Araoz

El día después de las urnas. El intendente RJ convocó a una reunión de gabinete a las 7 de la mañana. Los pajaritos cuentan que los que llegaron un “poquito” retrasados se dieron con una cara endemoniada del jefe comunal, que no tuvo empacho en reprenderlos públicamente. Arengó a salir a las calles, moverse, atender y solucionar todos y cada uno de los problemas vecinales. No ocultó su fastidio con secretarios, directores, administradores barriales, concejales y todo funcionario que evaluó que hizo una “campaña” ligh.

Les recordó que la mínima crítica o esbozo de no querer trabajar a la par del Gobierno provincial, directamente los iba echar, porque no estaba dispuesto a ningún tipo de internas. “No vean fantasmas, el único fantasma es la gente que cuando se expresa hay que escucharla”. Palabras más, palabras menos habría sido éste el mensaje de un enardecido RJ, que transmitió su preocupación porque la imagen de la gestión no se trasladó a las urnas. Por eso, exigió redoblar los esfuerzos, y ya les anunció que hará más cambios, cansado de los yerros de algunos de sus colaboradores.

RJ sabe que de aquí en más, y con los números puestos, tiene que reacomodar las cargas y tratar de timonear el barco municipal.

De todo

Pasaron las urnas y la voluntad popular dictaminó. En la Capital, la sorpresa fue para propios y extraños. El lunes no fue un día común en los pasillos comunales. Las secuelas de las elecciones se notaron en todos los rincones. Las caras de preocupación, desazón y de profunda desesperanza fueron moneda corriente.  También hubo caras de complicidad, y hasta rostros de satisfacción de aquellos que se encantaron con los resultados en las urnas.

     

Cuchitril de la oposición

Pajaritos cuentan que en uno de los focos de mayor tensión se vivió en el área a Sanidad Municipal, donde la interna sería feroz y se habría traslucido el domingo en las elecciones (dicen que esta área es un cuchitril de la oposición, donde no solo habría funcionarios actuales identificados con el Frente Cívico y Social, sino también hay familiares directos de legisladores nacionales de la oposición).

Cuentan que RJ se habría presentado personalmente en las primeras horas de la mañana del lunes en Sanidad Municipal, y habría tomado detallada nota de algunas situaciones, por lo que pasaría la escoba en las próximas semanas.     

El malestar en el área de Salud Municipal se habría extendido hasta el programa “El municipio en tu barrio”, donde existiría gran disconformidad con el nuevo encargado del móvil. Cuentan los pajaritos que el hombre no trataría de la mejor manera al personal y agentes municipales que trabajan en el programa, que recorre los barrios brindado asistencia y cobertura a los vecinos. 

Créase o no...

Estas elecciones primarias sí que fueron sorpresa, no solo en los ámbitos partidarios, ya que habrían provocado un sinfín de “movilidades de pensamiento”.  Cuentan los pajaritos que empleados municipales de la Capital estarían conformando un nuevo frente que encabezaría una exitosa mujer, que estaría mostrando una real contención de los trabajadores ante la coyuntura sindical. 

Los propios trabajadores habrían instado a la reconocida mujer a conformar fuerzas políticas. ¿Será que nace una fuerza municipal partidaria? Según cuentan, el teléfono está abierto para un poder de casi 12.000 votos, entre empleados y toda la familia municipal.

Oportunidad única 

De sorpresa en sorpresa. Lo que también fue histórico en los últimos días fue la normalización del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM) de la Capital, que por décadas estuvo conducido por Justo Francisco Barros. Para muchos, finalmente la Justicia hizo su trabajo, y ahora empieza el proceso de normalización del gremio, donde los trabajadores comunales tienen la oportunidad (según para algunos) de recuperar aquello que pertenece a todos los empleados municipales.

Cuentan los pajaritos municipales que el despliegue proselitista montado en los barrios de la Capital no tuvo el efecto esperado en las urnas.  Por ello, existe un gran malestar (y hasta pase de factura) a los concejales y a los administradores barriales, de los cuales algunos ya tendrían las horas contadas en el cargo. 

Parlantes