Panorama Turístico

El plan estratégico en debate

 Por Diego Boé   

Hace poco se dijo desde el Gobierno de la provincia que se estaba elaborando un plan turístico, y evidentemente es política de Estado, pero como hasta setiembre u octubre próximo no sabremos su contenido, podemos seguir proponiendo acciones.

Catamarca tiene en su geografía un 80 % de su territorio cubierto por montañas, colmada de mucha belleza natural por todos lados, pero es imposible en poco tiempo ponerla en marcha en la faz del turismo.

¿Debemos buscar cuáles de los lugares son más visitados? Sí, sobre la base de esas referencias trabajar.

La Capital y el Valle Central son la prioridad. A nuestra ciudad vienen muchos turistas, el lugar más elegido donde todos los días arriban autos a los hoteles y también vemos estacionar coches de pasajeros enfrente de la plaza principal.

Ir a la Catedral a rezar a la Virgen del Valle es lo primero que se hace, después se visitan otros sitios.

¿Tenemos camas para dormir y mesas para comer necesarias para contener a las personas que han llegado? Hay signos claros de que si sumamos a la misma premisa la posibilidad de cargar combustible, comprar artículos de uso personal, adquirir alimentos regionales, hasta podemos comprar elementos que no se obtienen en la habitualidad, como alguna prenda o calzado que se observe en una vidriera comercial.

Los que saben, dicen que para consolidar una ciudad turística hacen falta varios hoteles, y algunos de categoría.

Tenemos varios establecimientos hoteleros de diversos niveles, dos de ellos son de un rango mayor. A la ciudad de Catamarca le haría muy bien 1 o 2 hoteles más de cuatro o cinco estrellas, ampliaría su cantidad de plazas hoteleras, mejoraría su línea de hoteles, se podrían organizar congresos para traer más personas, aportaría más fuentes de trabajo y, sobre todo, posicionaría a la Capital como primer destino turístico.

Se supo que la empresa constructora nacional más grande como es Benito Roggio y Cía. SA, cuyo titular es el arquitecto Aldo Roggio, dueño de una de las 10 fortunas más grandes del país, quiso invertir en Catamarca con relación al turismo, pero no fuimos inteligentes en nuestros requerimientos, logrando que la empresa no estuviera de acuerdo y terminó por retirarse.

Llámese la Gobernación provincial o el municipio capitalino, deberían abocarse a conseguir nuevos hoteles y en un corto plazo.

Teniendo mayor cantidad de turistas alojados en la Capital de la provincia, será luego más fácil interactuar con las localidades del Valle Central.

Invitarlos a pasear por Las Pirquitas, la Banda Sud, Colpes, El Rodeo, Las Juntas, Concepción, Los Angeles, por citar pueblos de la zona que también tienen atractivos para mostrar y están muy cerca de San Fernando del Valle.

De esta manera trabajaría muy bien el Valle Central, y sin olvidar algo muy poderoso que es la ruta que une la Banda Sud con El Rodeo, por donde pasan más de 1.000 autos todos los domingos, durante todo el año, y ni pensar en verano que aumenta más.

El resto de la provincia

Varias localidades tienen la llegada de mucha gente durante el año, pero algunas poseen un índice permanente de afluencia que requiere atención.

El caso más preciso es Fiambalá, donde de diciembre a diciembre, de lunes a lunes visitan el lugar entre 800 y 1.200 turistas.

¿Están bien atendidos? Los registros indican que no. Un porcentual muy bajo hace bien su tarea o cumple con su rol de anfitrión.

Hay algunos establecimientos que poseen una infraestructura interesante, pero falta mejorar más todavía. Sabemos que hay pequeñas inversiones familiares con buenos servicios para las visitas. Sería más provechoso si se generan más lugares de contención a la gente que llega al pueblo.

Partimos desde que la responsabilidad mayor de ver todo lo que hace falta para su pueblo la tiene el municipio de Fiambalá, y debe pedir apoyo a la secretaría de Turismo provincial.

Pero tristemente don Amado Quintar, la autoridad mayor, está tan embelesado en dedicarse a la política, que le importa un bledo el desarrollo turístico de su pueblo.

Actitud ésta que crispa a todo el mundo. A sus habitantes, en especial a los dueños de casas de alojamiento y comidas, a miembros de instituciones nacionales que nuclean la actividad, y llega incluso a molestar a funcionarios del ministerio de Turismo de la Nación.

El evento más importante del mundo en todo terreno como es el Dakar le dio una gran ayuda al pueblo. Se puede hablar de un antes y un después, además de considerar que el planeta todo se entera de la competencia y el lugar mencionado es tramo de la carrera, 50 mil personas cada año fueron a Fiambalá. Son características muy importantes para referenciar al pueblo termal.

Por todo lo mencionado, sin lugar a dudas debemos dedicarnos a la faz turística de la localidad, ubicada en el extremo oeste de la provincia. Lo primero factible por necesidad es también plantear traer a alguien que construya un hotel o dos, no necesariamente grandes, quizás con una capacidad cada uno de 50 a 75 camas, y con un poquito de buena predisposición del municipio fiambalense convocar o reunir a los propietarios de los comedores y analizar el tema de precios (que en muchos casos son abusivos), los horarios de atención, la forma de atender del personal; quizás con todo ello podremos obtener un lugar turístico mejor presentado.

Sirve sumarle también las calles bien regadas y su arboleda cuidada.

A 322 kilómetros de la Capital catamarqueña tenemos un hermosísimo lugar, y si no nos preocupamos ahora, es muy probable que más adelante lo lamentemos.

Entre otras ciudades mencionamos a Tinogasta, Belén, Santa María, con buen registro de turismo, pero nos ocuparemos en próximas columnas.

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