Panorama Turístico

El sucesor

Por Juan Carlos Andrada

A  medida que nos acercamos a fin de año, parece que se va confirmando un balance positivo por parte del sector turístico, aunque sobre la base de un abierto reconocimiento y preocupación por compromisos todavía pendientes tanto de la política pública como privada. 

Al menos así se desprende de los dichos de Roberto Brunello, secretario de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (Fehgra), y sucesor del actual presidente de tan prestigiosa entidad, Oscar Ghezzi.

Al ser consultado por LA UNION sobre la situación real del turismo en Catamarca, Brunello respondió que lo importante es “mirar para adelante”, y agregó que “cuando uno recorre el país se da cuenta que los turistas están mirando a Catamarca”.

Para Brunello, afortunadamente “tenemos una provincia emergente en lo que hace al turismo”, pero dejó ver su inquietud porque aún hay que “mejorar los servicios” y “tratar a los turistas de la mejor manera posible”.

 

Ordenamiento del calendario

Para el miembro de Fehgra, un hecho importante en el nivel nacional fue el ordenamiento del calendario y los fines de semana largos que “nos ha traído un poco más de movimiento turístico en la provincia y el país”.

Brunello se mostró confiado en el curso que tomó la actividad a partir de la implementación de las nuevas medidas adoptadas por la política kirchnerista. Agregó que “se nota el incremento de turistas en estos últimos años” tanto en Capital como en el interior.

“Hace dos años atrás era imposible pensar en terminar noviembre y empezar diciembre con algo de movimiento”, manifestó el gremialista, haciendo visible sus expectativas que relacionó rápidamente con las fiestas marianas que se aproximan.

 

Hoteleros, al mando

Sin embargo esto no es todo; luego de reconocer que su nombre suena para heredar el mando en Fehgra, hizo un tiro por elevación y comentó que la Cámara de Turismo local que renueva sus autoridades ahora “tendría que ser manejada por alguien de la hotelería”.

Aunque casi inmediatamente agregó que “quien tenga la responsabilidad de llevar adelante la entidad que en este momento conduce Jorge Carabús “tiene que sentir vocación de servicio” y “querer a las instituciones”, clarificando que “es secundario de qué sector sea”.

 

La soñadora

Por su parte, la secretaria de Turismo de la provincia, Natalia Ponferrada, “sueña” y también va trazando la línea de su primera etapa al frente de una de las actividades que mayor expectativa genera en los catamarqueños.

“Queremos crecer de la mano de todos los actores involucrados en este proceso, tenemos una misión y en este marco soñamos con ser un destino de calidad, con una mirada competitiva y cooperativa”, comentó Ponferrada a Multimedios Unión.

Y en una suerte de agradecimiento, la funcionaria manifestó que lo que se alcanzó no hubiera sido posible sin el apoyo permanente del ministerio de Turismo de la Nación, y destacó en el ámbito provincial el trabajo mancomunado con Fehgra, Uthgra y los municipios que se sumaron de forma inmediata a las acciones que se emprendieron desde la Provincia.

 

El día tras día en el programa

Ponferrada habla concretamente de satisfacer las necesidades y expectativa razonable de los visitantes y establecer un compromiso procurando mejorar las condiciones de desarrollo económico, social y ambiental.

Le preocupa el día tras día, pero no pierde de vista que necesita pensar a largo plazo. “Esto se ve expresado en el Plan Federal Estratégico de Turismo Sustentable de la Nación, y que nosotros también lo abarcamos en nuestro programa provincial”, afirmó la secretaria de Turismo, sin dejar de advertir que “una de las cuestiones más importantes es el abordaje de los aspectos cotidianos”. 

 

Turismo minero

Hablando de Nación, varios funcionarios del poder central vinieron a dejar su impresión de las bondades de la naturaleza catamarqueña y las bellezas paisajísticas que son la envidia del planeta, como Antofagasta de la Sierra y Fiambalá.

En este sentido, el propio titular de Turismo de la Nación, Enrique Meyer, afirmó que es posible la convivencia de la minería con la actividad turística, y comentó que proviene de una localidad minera a pocos kilómetros de una mina de oro y plata en Santa Cruz.

Lo curioso e innovador precisamente en este caso es que el turismo por lo general se hace en yacimientos abandonados para revalorizar la zona. Catamarca lo hará en Alumbrera, una mina activa y en pleno proceso de producción.

El proyecto significa por tanto un hecho casi inédito en el mundo, donde la intencionalidad de la empresa que opera Alumbrera, es absolutamente destacable, porque no solo abre sus puertas sino que se compromete a tener atenciones especiales con los circunstanciales visitantes.  Lo mismo que YMAD en Farallón Negro.

 

De la bodega a las minas catamarqueñas

Hoy se piensa en articular paquetes que incluyan varios puntos o lugares para visitar, por lo que en un día un turista puede estar en una bodega observando cómo se hace el vino y en un par de horas, en uno de los yacimientos más grandes de Latinoamérica, donde todo es grande e imponente, conociendo cómo se extraen minerales estratégicos. Fabuloso.

¿Cuánto más se avanzó con esta idea? No mucho, al parecer se estancó en la primera fase, pero imaginamos que 2013 puede traer novedades tanto para los proyectos activos como para los que duermen hace tiempo y repasan de a ratos el relato de los trabajadores mineros. 

Lo cierto es que la historia de lo que antiguamente fue la gloria de estos pueblos, como las minas incaicas y jesuitas, fue saqueada por turistas que llegaron al lugar sin reconocer que se llevaban parte de nuestra tradición y cultura, aprovechando que los sitios permanecen en el olvido a la espera de que este tipo de iniciativas los devuelva a la vida cotidiana de esta provincia, de la que siempre fueron orgullosamente parte.

 

Por Juan Carlos Andrada (De la Redacción del Diario LA UNION)

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