··· Columnistas | Panorama Deportivo
Edición Impresa

Una velada para el recuerdo

Lunes, 25 Junio, 2012 - 06:30
Email

Por Leo Romero

La noche del viernes pasado, en la sede del Club Atlético Vélez Sarsfield, seguramente pasará a engrosar la interminable lista de los emotivos y gratos recuerdos en el álbum de las veladas sociales ligadas al mundo del deporte, en nuestra provincia. En la oportunidad, la Agrupación de Homenaje a ex Figuras del Deporte Catamarqueño procedió a distinguir, en vida, a cinco futbolistas que brillaron con luces propias, no sólo en el ámbito provincial, sino también nacional e internacional. Ramón Alberto Salas, Carlos Matías Cazuza, Francisco Ramón Naranjo, Luis Roberto Brizuela y Carlos Nolasco Acosta recibieron sus respectivos pergaminos, sumándose a un nutrido grupo de exponentes de otras disciplinas que ya fueron galardonados oportunamente. En forma paralela, la entidad velezana depositó en manos de cada uno de ellos, una artística premiación, a través de Edgardo Macedo, Julio Segura (presidente y vicepresidente, respectivamente) y Santos S. Carrizo, gloria viviente de la V azulada.
Recuerdos que golpearon muy fuerte en el corazón y en el alma de todos los presentes, ocuparon la escena central de esta reunión, ya que emergieron anécdotas y hechos salientes que engalanaron la gran trayectoria deportiva de los homenajeados. Familiares, amigos de siempre y gente allegada a la entidad organizadora se encargaron de aplaudir largamente, todos y cada uno de los momentos vividos en la vieja casona de la calle Sarmiento al 1100 de nuestra ciudad, inclusive cuando se destacó la presencia de viejos y queridos dirigentes, como el eterno David E. Dahbar y Ramón L. Carrizo (el miércoles pasado cumplió sus jóvenes 81 años de edad).
Abrió el desfile de los homenajeados, “Recreíto” Salas, un jugador que llegó a incursionar en la primera división de River Plate de la Capital Federal (Ciudad Autónoma de Buenos Aires), alistando a la par de Ermindo Onega, Juan Vairo, Miguel Angel Rodríguez, entre otros. Además pasó por el poderoso conjunto cordobés de Talleres, donde se codeó con Daniel Willington, a quien él considera uno de los tres grandes número diez con los que jugó. Los otros dos son Ermindo Onega y Fernando “Nano” Risso, el de la famosa “máquina” del Vélez catamarqueño. Sus hijos, Alberto y Raúl, fueron los encargados de entregarle el pergamino que testimonia su inclusión entre los elegidos de la Agrupación organizadora del evento. Poco propenso a dirigir la palabra, micrófono de por medio, con su particular amabilidad, sencillez y humildad agradeció a quienes lo distinguieron y también a sus amigos y familiares que lo acompañaron en la ocasión. Después, la clásica pose para la cámara fotográfica de Joaquín “Negro” Quiroga, un maestro en la materia.
El segundo en recibir este especial reconocimiento deportivo, fue Carlos Matías Cazuza, un excelente mediocampista que sobresalió con perfiles propios en Talleres de Córdoba (fue compañero del “Beto” Salas), demás de jugar en los clubes locales de Atlético Sarmiento (viene de festejar sus cien años de existencia), Deportivo Unión y Vélez Sarsfield, y en la selección de la Liga Catamarqueña de Fútbol. Buen analista del fútbol, en las mesas de cualquier bar del medio, suele dar cátedra sobre el tema. Pensamos que asumiría la misma postura de Salas, pero nos sorprendió a todos, ya que se acercó a quien escribe esta columna periodística, que oficiaba de conductor de la velada, agarró el micrófono y habló de su paso por el más popular de los deportes. Es más, recordó con profunda emoción a otros grandes futbolistas catamarqueños, como Angel Ramón Aguirre y Hermelindo Avila (ambos de la ciudad de Belén), sin olvidarse de otros cracks que ya no están en este mundo de los vivos, pero dejaron huellas que jamás nadie podrá borrar. Su pequeño y orgulloso nieto Nelson fue el responsable de entregar a su abuelo la distinción. Una de las notas más emotivas de la noche.
El galardón a Francisco Ramón Naranjo, quien no pudo concurrir porque su esposa está pasando por un mal momento en su estado de salud, fue recibido por su sobrino Javier Brizuela, hijo de “Lucho” Brizuela. De Naranjo, además de las notas realizadas a través de los medios de comunicación, todos conocemos su brillante carrera deportiva, con incursiones por el fútbol tucumano, jujeño  y porteño, vistiendo la casaca de All Boys de Floresta, hoy luchando en la máxima categoría de la AFA. Fue (y es, porque juega en los torneos de veteranos) uno de los más grandes futbolistas que dio Catamarca en toda su historia. Tras cartón, llegó el reconocimiento a Luis Roberto Brizuela, entregado por su hijo Rodrigo. Aplaudido a rabiar, no pudo contener sus lágrimas. Goleador de raza, triunfó en el balompié grande de la Argentina, actuando en Desamparados de San Juan, donde se enfrentó con los grandes del país, Boca, River, Racing, Independiente, San Lorenzo, entre otros.
     Por último, Carlos Nolasco Acosta (“El Amarillo”) recibió de manos de Santos Carrizo el galardón de la Agrupación, como premio a su calificada trayectoria, jugando en la tercera especial de River Plate de Buenos Aires, con la que fue campeón en varias temporadas. Previo a ello, paseó su calidad y capacidad por Paz Juniors de Córdoba y San Carlos Centro de la ciudad de Santa Fe. En Catamarca, fue baluarte en Vélez Sarsfield, reforzó otros conjuntos e integró el seleccionado de la Liga Catamarqueña de Fútbol.

Enviá tu comentario!

Importante.

La Unión Digital no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite.
La Unión Digital se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina