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A 15 años del retiro de “Gaby” Sabatini

Por Leo Romero

El 24 de octubre de 1996, hace poco más de quince años, Gabriela Beatriz Sabatini anunciaba en el mítico estadio deportivo del Madison Square Garden, Estados Unidos, su retiro del tenis profesional, pasando a constituirse en la más grande exponente argentina y sudamericana de la especialidad, hasta el día de hoy. Un reinado que será muy difícil cambie de manos, habida cuenta de que no apareció alguien que pueda al menos igualar su brillante campaña en los más importantes escenarios de todo el mundo. Nacida el 16 de mayo de 1970, en la ciudad de Buenos Aires, desde muy pequeña incursionó por las canchas porteñas, mostrando sus enormes cualidades en el manejo de la raqueta.

De esta manera, a nadie sorprendió, convertida ya en profesional, que en el año 1985 se convirtiera en la participante más joven en una semifinal individual del Grand Slam, al clasificarse para esa ronda en el famoso certamen de Roland Garros (Francia), con sólo quince años de edad. Fue eliminada por las cinco veces campeona del mismo, Chris Evert. Semanas antes había sorprendido al mundo al llegar a su primera final en el torneo de Hilton Head, cuando ocupando por entonces el puesto 38º del ranking, eliminó en una misma semana a Zina Garrison (9º del mundo), a Pam Shriver (5º) y a Manuela Maleeva (4º), perdiendo la final ante Chris Evert, no sin antes sorprender por potencia y talento a la norteamericana. A comienzos del año siguiente, se metió por primera vez en el selecto grupo de las top ten, lugar de donde no se iría sino hasta su retiro, diez años después.

En 1988, tras recibir un año antes el preciado Olimpia de Oro en nuestro país, comenzaron sus mayores triunfos ya que se impuso por primera vez en el Masters femenino, además de cosechar el primero de sus cuatro títulos en el abierto de Italia, en Roma. Esa misma temporada logró la medalla de plata en los Juegos olímpicos de Seúl (Corea del Sur) donde fue abanderada de la delegación argentina. Ese mismo año también eliminó por primera vez a su rival clásica, la alemana Steffi Graff, en la final del torneo Boca Ratón, además de marginarla de la competencia también en las semifinales de Amelia Island. Para 1990, “Gaby” Sabatini había ganado 14 títulos oficiales incluyendo el Masters, pero ninguno del Grand Slam. En junio de ese año contrata como entrenador al brasileño Carlos Kirmair y comienza entonces el mejor período de su carrera tenística. El 8 de septiembre de ese año gana el Abierto de Estados Unidos derrotando en la final a Steffi Graf por 6/2 y 7/6. Llega en noviembre a la final del Masters perdiendo ante la yugoslava Mónica Seles, en el primer partido en la historia del tenis femenino a cinco sets.

En 1991, la tenista argentina tuvo un excelente desempeño ganando cinco títulos para el mes de mayo y perfilándose como una de las favoritas a los títulos en Roland Garros y Wimbledon (Inglaterra), llegando a la final de este último donde había ganado en dobles en 1988 en pareja con Steffi Graf. El 10 de mayo de 1992 Gabriela derrotaba en la final del Abierto de Italia a la casi imbatible número uno del mundo Mónica Seles, obteniendo así su 25º título y jugando quizás en el mejor nivel de su carrera deportiva. Se perfilaba como una de las favoritas a obtener el torneo Roland Garros, pero a partir de ese momento la carrera de la “Gaby” entró en un paulatino declive. A pesar de buenos resultados en el resto de la temporada 92´, al año siguiente por primera vez, desde 1985, no obtuvo ningún cetro. Durante la temporada 1994 los resultados tampoco se daban, y ya muchos creían que su carrera terminaba. Sin embargo Sabatini sorprendió una vez más al mundo al adjudicarse por segunda vez el Masters derrotando en la final a Lindsay Davenport. En su debut del torneo, derrotó a Martina Navratilova, siendo éste el último partido oficial de la checa. En enero de 1995 gana en Sydney su último título profesional eliminando nuevamente a Davenport.

Hoy, a los 41 años de edad, Gabriela Beatriz Sabatini opina que, con el paso del tiempo se fue reconociendo lo que hizo por el tenis nacional, expresando que “la gente siempre me dio un gran cariño. Es de lo más lindo que me llevo. Encontrarme con alguien y que me diga “gracias por todo lo que me diste”, me emociona mucho. La prensa sí, siempre exige más o me criticaron por cosas que no eran ciertas, como que era vaga para entrenar. Me parecen injustas. Yo quería ganar y ser la mejor. A través del tiempo la prensa fue valorando todo lo que hice, pero no es algo de lo que hoy esté pendiente”. Con relación a los motivos por los cuales no aparece otra “Gaby” en la disciplina, opinó que “es difícil saberlo, hay épocas, etapas, en un momento no había competencia para mujeres, el interés es mucho menor. Es una vida sacrificada y solitaria, a diferencia del hockey, que es por equipos. Para un hombre es más fácil…”.

 

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