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Adolescente, víctima de abuso sexual por su padrastro, se fue de la casa e intentó suicidarse

La jovencita se marchó de su casa y fue a pedir ayuda a un familiar. Le dijo que no quería regresar al domicilio porque sufría abuso sexual por parte de su padrastro. También le dijo que se quitaría la vida por sus propios medios.

El grave hecho sucedió el fin de semana y se conoció ayer de fuentes judiciales.

Poco antes de la medianoche del lunes, una mujer, de quien se reservan sus datos personales, se hizo presente en la Unidad Judicial N° 6, acompañada de una adolescente de 17 años.

Al entrevistarse con el personal judicial, la mujer les comentó que, momentos antes, había llegado a su casa la adolescente, quien sería su familiar, en una crisis de nervios y, luego de calmarla, esta le contó que se había fugado de su vivienda y que no quería regresar.

En cuanto al motivo de por qué se marchó, la denunciante indicó que su sobrina le comentó que se fue del domicilio ya que habría sufrido un abuso sexual por parte de su padrastro, agregando la denunciante que la adolescente le dijo también que pretendía por sus medios atentar contra su vida.

Estos dichos causaron preocupación en la mujer, quien resolvió presentarse ante las autoridades judiciales y poner en conocimiento de aquella sobre lo ocurrido.

Tras escuchar el relato de la denunciante, los investigadores se comunicaron vía telefónica con la fiscalía en turno, desde donde se ordenó que la muchacha fuera trasladada a la Maternidad Provincial para que se le practicara el protocolo de abuso sexual y recibiera de inmediato asistencia psicológica.

En cuanto al autor del supuesto abuso, en la denuncia se dejó constancia de sus datos personales y en dónde poder localizarlo, sin embargo, hasta el cierre de esta nota, no se habría dispuesto medida alguna contra su libertad.

Otra denuncia

Por otra parte, también se conoció ayer, que en el Precinto Judicial N° 1 se abrió una investigación penal en perjuicio de dos hermanas, ambas menores de edad, quienes estarían siendo víctimas de abuso sexual por parte de su progenitor.

Así lo confirmaron fuentes judiciales consultadas por este medio, quienes indicaron que alrededor de las 22.15, dos jovencitas, de quienes se mantienen en reserva los datos personales, se hicieron presente en la comisaría y acusaron a su padre de abusar sexualmente de ambas.

De inmediato, la Policía convocó al personal de la Unidad Judicial a la dependencia, donde labraron de oficio las actuaciones correspondientes. El caso también fue informado al fiscal en turno, quien dispuso que se activara para ambas el protocolo de abuso sexual.

Un mal social

En casi la totalidad de los casos, las víctimas de delitos contra la integridad sexual son niñas, niños y adolescentes. El abuso sexual en la infancia (ASI) se da cuando una persona, por lo general un adulto, utiliza la seducción, el chantaje, las amenazas, la manipulación psicológica o la fuerza para obligar a un niño, niña o adolescente a involucrarse en actividades sexuales de toda índole.

De acuerdo a nuestro Código Penal, el involucramiento con una niña o niño menor de 13 años es considerado “abuso sexual” porque no se concibe legalmente la posibilidad de que a esa edad se consienta una práctica sexual. En las adolescentes de entre 13 y 16 años hay abuso cuando el autor se aprovecha de la inmadurez sexual de la víctima (lo que es muy discutible entre los penalistas).

Son autores de estos aberrantes delitos, generalmente,  el padre, padrastro, abuelo, hermano, tío, sobrino, hermanastros o  alguien que no es familiar. De acuerdo a los datos de los expertos, la mitad de los casos se produce en el hogar; quien perpetra el abuso es, en la mayoría de los casos, un familiar. 

En nuestro país, algunos estudios estiman que uno de cada cinco niños y niñas son abusados por un familiar directo antes de cumplir los 18 años. La edad media de inicio del abuso es de ocho años. Se advierte que la gran mayoría de las víctimas serán niñas o adolescentes mujeres (ocho o nueve de cada diez). Asimismo, el 70% de las adolescentes víctimas no dirá jamás que fue abusada ni buscará ayuda.

De acción pública

Tras la modificación en el artículo 72 del Código Penal Argentino al delito de abuso sexual contra niños, niñas y adolescentes, se le dio el carácter de orden público. Así, la acción ante la Justicia podrá ser iniciada por cualquier persona y el Estado, a través de los fiscales, estará obligado a llevar adelante las investigaciones correspondientes.

Para los especialistas, es otro avance en contra de estas aberrantes conductas hacia niños, niñas y adolescentes.

Señales de abuso

No es fácil, pero conocerlas y saber cómo reaccionar cuando un niño revela que ha sido abusado es fundamental.

Pueden haber señales físicas de abuso, como dolor constante al ir al baño, accidentes en la cama, enfermedades de transmisión sexual, dolores de cabeza, y dolor estomacal crónico. Pero también hay señales emocionales, que pueden ser más comunes. Estas pueden ser entre otros:

a) Ansiedad y depresión; b) Problemas con el sueño: pesadillas o temores; c) Cambios en los hábitos alimenticios;  d) Miedo inusual hacia ciertas personas o lugares o negarse a estar solo con una persona; e) Cambios en el ánimo que incluyan ira, agresividad hacia los padres, hermanos, amigos, mascotas; f) Rebelión o aislamiento; g) Cambio en actitud en la escuela; h) Baja autoestima.

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