Sociedad

Mariano Desmonteix: “Mi interés por el arte empezó desde que no tengo consciencia ”

En diálogo con LA UNION, el escultor y artista plástico, nos habla de sus inicios, sus trabajos y la participación que tuvo en una reunión con el Presidente de la Nación, junto a otros artistas emprendedores en la Casa Rosada.

Mariano Desmonteix, es un artista plástico y escultor, de la provincia de Buenos Aires. Reside en Catamarca hace 10 años y actualmente se dedica a la gestión cultural, formando parte del equipo de la Dirección de Cultura del Departamento de Fray Mamerto Esquiú. Además, tiene un taller de “práctica de escultura” los fines de semana, en su casa, en Santa Rosa, Valle Viejo.

Demonteix realizó diversas exposiciones, tanto en Buenos Aires como Catamarca y fue seleccionado por el Ministerio de Cultura de la Nación, a través de la Secretaría de Cultura de la provincia de Catamarca, para participar de una reunión especial en la Casa Rosada, junto al presidente Mauricio Macri y otros emprendedores culturales. Los mismos formaron parte del “Mercado de Industrias Creativas de Argentina” (MICA), que tuvo lugar en el Centro Cultural de la Ciencia, en Buenos Aires, los primeros días del corriente mes.

“Termino siendo convocado para participar de esta reunión, porque me destacan como un emprendedor del NOA que lleva adelante un emprendimiento que tiene que ver con lo plástico, con el diseño y básicamente con lo escultórico. Es el desarrollo de lo que yo denomino mobiliario escultórico”, explicó.

-¿Qué tipos de trabajos haces como escultor?

Con el correr del tiempo, se fue consolidando una propuesta en el mercado nacional, podríamos marcar específicamente el mercado nacional, no tanto Buenos Aires, no tanto el resto del país, sino que el desarrollo que hago se vende prácticamente en el NOA. Fueron apareciendo clientes nuevos y hay clientes que se mantienen a lo largo de los años. La propuesta que me parece que se destaca y es por lo que me buscan ciertos tipos de clientes, de familias, es porque se diferencia o difiere de lo que el mercado común mobiliario y el diseño objeto ofrecen. Con esta cosa de que yo aplico el diseño y el concepto de la práctica escultórica a un objetivo utilitario. Dentro de este emprendimiento, de esta actividad que yo hago, se han desarrollado desde camas matrimoniales hasta cunas de bebes, pasando por mesas de comedor, que es como un clásico que sale del taller, mesas ratonas, sillas para bebes, bibliotecas, exhibidores para coleccionistas de piedras, etc., hay como un bagaje de ideas que básicamente tiene que ver un poco con lo que viene el cliente deseando y otro con lo que yo ofrezco desde mi recurso técnico y desde el saber de la escultura.

-¿Cuándo comenzó tu interés por el arte?

Mi interés por el arte empezó desde que no tengo consciencia (risas). Tengo esculturitas guardadas, cocinadas en barro de cuando tenía 9 años, que me las cocinaba un profesor de alfarería de un taller al que yo iba, y como me aburría de eso, me ponía a hacer unas masas de barro o alguna vasija. El tipo me incentivaba para que las siga trabajando y se convertían en pequeñas esculturas. Me las horneaba pícaramente, porque nunca me contó nada de lo que estaba haciendo. Se ve que mis viejos lo guardaron como un tesoro. Con el correr de los años los rescaté y ahí los tengo en el taller en el que vivo. Ahí descubrí que lo que hacía eran esculturas. A los 17 años comienza un taller un amigo y yo me sumo, sin saber muy bien lo que era. Me enganchó tanto y me fue tan bien, que el primer año se arma una exposición y salgo nombrado en varios diarios por las obras que había presentado. Al año gané un concurso en una galería de artes plásticas y creo que todo eso fue incentivándome la cabeza a seguir conectado con esto. Al año y medio, el mismo docente y mi jefe de trabajo de la fábrica donde trabajaba, me habla del museo de la Cárcova, y me sumo a los talleres de escultura que daban ahí. Ahí estudié con el “Pajaro Gómez”, que es un referente de escultura contemporánea hoy en argentina, y aprendo con el trabajo de metales y soldaduras. A su vez, conozco a otro referente, al cual hasta el día de hoy sigo reconociendo como mi maestro, que es Omar Estela. Con él, aprendí a tallar en piedra y a los meses, me invita a trabajar en su taller personal como ayudante. Trabajé 6 años con él y ahí definí un poco qué hacer con la escultura, la imagen, el oficio. Digamos que él me define, porque gracias a él tengo cierta técnica. A partir de eso me doy cuenta que necesito una cuota más formal de lo que hago y me inscribo en lo que era el IUNA, que es la universidad de arte.

-¿Cómo fue empezar a estudiar en una universidad, luego de haber realizado tantos talleres, de haber trabajado tanto con la práctica?

Me resultaba muy difícil. Fue como una caída a un precipicio, porque me pasaban cosas muy locas. Tenía compañeros de cátedra que me venían a preguntar a mí sobre cómo realizar una obra y no le consultaban a los docentes. Me empecé a encontrar como desencajado y por otro lado me empecé a encontrar en un ambiente muy politizado del arte, que me aburría mucho. Yo tenía ganas de hacer escultura y aprender en esa época. Estuve dos años aproximadamente y luego consigo la llave de una casa abandonada de mi familia, y ahí me pongo a trabajar para armarme mi propio taller. Desde ese momento no paré de hacer.

Con el tiempo, el hacer de la escultura, el profesionalizar la práctica, y relacionarme en la provincia, me hacen empezar a trabajar, de alguna manera, por los proyectos culturales. Y ahí surge mi dedicación a la gestión y organización de eventos de carácter escultórico, simposios de esculturas e intercambios culturales.

-¿Cómo fue participar de la reunipon con el Presindente? ¿Cuál fue el motivo?

Como participante o emprendedor que buscaba relacionarse con empresarios o emprendedores fuera del país, para poder dar a conocer distintos emprendimientos fuera de la región, se da esta participación. Esta “excusa” del MICA fue el motivo clave para que se dé la reunión en Casa Rosada con el Presidente. Fueron muchos los motivos, y son muchas las sensaciones que te quedan después. Específicamente, uno de ellos, y por el cual arman la reunión, es para que Macri pueda entender y visualizar de forma directa, experiencias de emprendedores destacados del país. Contando estas experiencias personales de cada uno, que cada uno llevaba a cabo. Es como darle a conocer y que pueda captar la idea de la esencia, que para nosotros es importante el espacio MICA, los espacios de ferias nacionales e internacionales, espacios de capacitación en diferentes puntos del país, y que no se recorte más el presupuesto de cultura o que se incentiven programas que, o están caídos o están con ganas de hacerlos caer.

Con respecto a la reunión con Macri, es clave haber estado ahí, es movilizador porque deja todas las sensaciones del momento, por lo que significa Macri como lugar que ocupa, no por su persona, es la investidura presidencial del país, es movilizante. La experiencia es positiva, el análisis, se preocupó por cada uno de los emprendimientos que dábamos a conocer. Además esta reunión sirve para estar en contacto con las primeras líneas de la cultura a nivel nacional. Me parece que es crítico que no tengamos actividades culturales en la provincia, a nivel formal dentro del ámbito de los centros culturales. No hay actividades que definan financiamiento para proyectos de inserción cultural, no tenemos salas de exposiciones, son solo dos que pertenecen al estado. Entonces, de esta manera quizás, haya sido clave la reunión para poder generar otras cuestiones.

Nuria González

Redacción

Diario LAUNION

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