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Científicos ponen fin al misterio de la temible Carta del Diablo

Desde el siglo XVII la «carta del diablo» era un misterio sin resolver.

De ella tan solo se sabía que había sido escrita en el convento de Palma di Montechiaro (Sicilia) por la desconocida monja María Crocifissa della Concezione. Una religiosa que, según ella misma afirmaba, había garabateado esta misiva mientras estaba poseída por el diablo.

Pocos más datos había de esta epístola. Su mismo contenido era un enigma, pues se desconocía el idioma en el que había sido rubricada. Sin embargo, este enigma histórico acaba de ser resuelto más de tres siglos después por un grupo de investigadores del Museo de Ludum (Italia) y, para desgracia de los amantes de lo oculto, poco tiene que ver con Satanás.

Según han desvelado varios diarios como el popular «The Times» o el italiano «La Stampa», los expertos en desencriptación del museo hicieron uso de un algoritmo alojado en la «Deep web» (también llamada «Internet profunda» por atesorar cientos de páginas que no están indexadas en navegadores) para descifrar su contenido.

El resultado fue algo muy alejado del satanismo: unas líneas con escaso significado que hablan de la decadencia de la religión y de la corrupción del sistema. La incongruencia del mensaje, unida a la mezcla de leyenda y realidad que se ha generado en torno a María Crocifissa della Concezione, ha llevado a los expertos a establecer la hipótesis de que escribió esta misiva durante un ataque de esquizofrenia, y que lo hizo en un dialecto de su propia invención.

Leyenda herética

La leyenda de María Crocifissa della Concezione comenzó a mediados del siglo XVII, mientras se hallaba en el convento de Palma di Montechiaro (Sicilia). Fue un día de 1676 cuando (atendiendo a lo que se narra en «La Estampa») la religiosa -de 31 años- despertó en su habitación cubierta de tinta. Al parecer, se percató entonces de que había escrito con sus propias manos varias cartas ilegibles.

A partir de ese momento, la religiosa explicó a sus compañeras del convento benedictino que había sido poseída por Satanás y que este la había obligado a escribir unas misivas heréticas. Cartas que, según decía, pretendían poner a prueba su fe en Dios.

Sus compañeras la creyeron, y desde entonces, expusieron las mencionadas epístolas (de las cuales únicamente se conserva una) en el convento.

En palabras del diario «Daily Mail» -el cual se ha hecho eco también de la noticia- la «carta del diablo» (como empezó a ser conocida) se ha intentado descodificar durante siglos sin éxito. De esta forma, su contenido ha pasado a la historia por ser un misterio que se ha mantenido vivo durante más de 300 años.

Extraño contenido

El verdadero significado de aquellas líneas permaneció oculto hasta que, hace algunas jornadas, un grupo de expertos en desencriptación del Museo de Ludum informó de que habían logrado desvelarlo. Y todo, gracias a un software que hallaron en la «Dark Web». «Creemos que este algoritmo es utilizado por los servicios de inteligencia para descifrar mensajes secretos», ha señalado Daniele Abate, durector del centro, en declaraciones a «The Times».

En palabras de este experto, trataron de descifrar el mensaje comparando los símbolos escritos en él con los caracteres del griego, del árabe, del alfabeto rúnico o del latín (entre otros tantos). La conclusión, atendiendo siempre a la entrevista concedida por Abate a «The Times», fue que la monja había utilizado una mezcla de dialectos para crear la «carta del diablo». Algunos, de su propia invención.

Tras un arduo trabajo, los expertos dicen haber traducido unas 15 líneas de la carta. Y, según afirman, su contenido carece de coherencia. Con todo, han señalado que María Crocifissa della Concezione definió en ellas a la Santísima Trinidad como un lastre y señaló que Dios fue inventado por el ser humano.

Además, en la carta dejó escrito también que «el sistema no funciona para nadie» y que «tal vez, ahora, Styx es cierto». Este último término haría referencia a un río que, según la mitología, separa la tierra de los vivos de la de los muertos.

Posible explicación

Al día de hoy, Abate es partidario de deshechar la teoría de la posesión satánica. Por el contrario, cree que la monja padecía algún tipo de desorden bipolar -o esquizofrenia- que la llevó a escribir la «carta del diablo» sin darse cuenta.

Para sustentar esta teoría se basa en que, desde que accedió al convento en 1645 (con 15 años) María Crocifissa della Concezione se interesó por el aprendizaje de varios idiomas. Lenguas que podría haber mezclado en su mente de forma involuntaria para crear las misivias.

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