Economía y finanzas

Damián Salas, estrella argentina de póker

El jugador argentino de póker Damián Salas hacía historia para su país hace apenas unas semanas al convertirse en el primer jugador nacional en clasificarse entre los nueve que una vez al año disputan la mesa final en el Main Event de las Series Mundiales de Póker (WSOP) en Las Vegas, sin duda el asiento más codiciado para cualquier jugador profesional.

Este abogado de Chascomús al que se conoce como el “Pampa” en este mundillo, ya apuntaba su buen momento de forma unos meses atrás durante el PokerStars Championship Panamá. El chascomusense logró entrar dos veces en puestos premiados, la segunda de ellas con un 7º lugar en un evento High Roller (apuestas altas) de este prestigioso circuito internacional de PokerStars, por el que se llevó casi 50.000 USD.

Esta vez en Las Vegas, fue superando partidas durante 7 días para dejar por el camino a la gran mayoría de los 7.221 rivales que anhelaban alcanzar el título de campeón en este torneo de las WSOP, considerado una especie de campeonato del mundo para los amantes de este juego. El premio de 8.150.000 USD para el vencedor no era menos jugoso que el reconocimiento por el título, y eso da una idea del nivel que había en la competición y que reunía a los mejores jugadores del planeta de la especialidad.

Después de 3 días de descanso comenzaba la esperada gran final que se prolongaría por 3 jornadas más antes de coronar al campeón. Desde un principio se vio que las cartas no estaban por la labor de alinearse del lado Salas que, pese a la carencia de buenas jugadas, se manejaba de manera más que eficiente, hasta que por fin fue eliminado en la mano en la que menos lo merecía y terminaba en un 7º puesto.

Tras la decepción por haberse quedado a las puertas del sueño de cualquier jugador de póker, Damián Salas se llevaba a casa un premio de 1.425.000 USD y el cariño y respeto de sus compañeros, no en vano se había convertido en el tercer jugador latinoamericano que llegaba a disputar tan preciada mesa final en la historia de las WSOP.

Y es que el de Chascomús es un tipo que se hace querer en las mesas. Su amabilidad y su humildad le han convertido en uno de los jugadores más apreciados del circuito internacional. Tan solo había que ver durante las jornadas en las que disputaba esta final de las WSOP, y a través del hashtag #VamosPampa, como compañeros y aficionados de todo el mundo apoyaban sin descanso al argentino.

Damián Salas es un jugador regular de este tipo de eventos. Su mejor resultado hasta la fecha había sido la victoria en un evento High Roller del Latin American Poker Tour de Uruguay en 2013, por el que cobró un premio de 107.800 USD. El pasado año también tuvo una buena actuación en Las Vegas, terminando en un 5º puesto en uno de los torneos de las WSOP con un premio de casi 65.000 USD.

Al margen del póker presencial, Salas también es un consumado especialista en la modalidad de póker online, donde acumula una serie de grandes resultados.

Con el reciente 7º lugar en el Main Event de las WSOP 2017, Damián Salas se ha alzado hasta el 5º puesto del ránking del póker nacional que lidera el puntaltense Iván Lucá, otro jugador nacional convertido ya en una estrella del póker mundial.

Y es que no hay que perder de vista que el póker argentino vive un momento de esplendor. Los buenos resultados internacionales en los últimos dos años se complementan ahora con esta gran actuación de Salas en Las Vegas. Sin obviar que otro argentino como Richard Dubini estuvo a solo un paso de clasificarse para la misma mesa final de 9 jugadores, terminando en una extraordinaria 12ª posición con un premio de 535.000USD.

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