Sociedad

Plenilunio, vendimia colectiva bajo la luna llena catamarqueña

Organizada por Carlos Arizu, propietario de la bodega Cabernet de los Andes, Plenilunio es una experiencia inigualable, donde lugareños y turistas toman parte de la vendimia, uno de los momentos cruciales del proceso de producción del vino.

Por Fernando Garello – Como ocurre cada año en la primera luna llena del mes de abril, Cabernet de los Andes, la bodega de Carlos Arizu, organiza su vendimia colectiva denominada Plenilunio en la localidad de Fiambalá, provincia de Catamarca. Se trata de una verdadera fiesta popular, donde centenares de lugareños y turistas cosechan las vides que luego servirán para elaborar uno de los productos más distinguidos de la casa. Son las 21 del viernes 3 de abril y la gente comienza a arribar a la finca La Retama que en el pasado perteneciera a la familia Graffigna y desde 2002 ocupa el emprendimiento que posicionó a Catamarca en el mapa de los vinos de altura nacionales. La expectativa es grande, puesto que un cielo nublado parece conspirar contra los planes de los invitados. Sin embargo, con el buen humor y el optimismo que lo caracteriza, Arizu, miembro de una de las familias más destacadas de la vitivinicultura argentina, despeja las dudas, asegurando que tiene a la luna llena “contratada para el evento”. Apenas unos minutos después, cuando el cielo comienza a despejarse, convoca al grupo y les explica que cada equipo debe cosechar una caja de uvas que a la medianoche serán molidas y servirán como base para elaborar las dos variedades de Plenilunio que produce la bodega, el malbec y el cabernet sauvignon.

La tarea comienza tras una ofrenda a la Pachamama que se realiza frente a las viñas que se ubican al pie del cordón motañoso que en lugar de nieve tiene inmensas dunas, ambos iluminados por el potente claro de luna. La fiesta prosigue luego con la actuación de artistas locales y regionales y por supuesto, la degustación de vinos de la casa, cuyo hacedor define como alegres y divertidos y empanadas. Al día siguiente tiene lugar en el mismo predio el tradicional concurso de pisado de uvas que realizan equipos de mujeres lugareñas y turistas en antiguos lagares de cuero vacuno.

Resulta difícil evitar caer en la tentación de pensar que toda la energía colectiva desplegada durante los dos días que dura la fiesta no se traduzca en la calidad de los vinos de la bodega, cuyo Syrah Reserva ha sido incluido recientemente en la lista de las cien mejores etiquetas de la Argentina por la guía Austral Spectator.

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