Opinión

Mientras Catamarca padece la emergencia climática el Senado subsidia al fútbol de Aconquija

Nota Editorial

Una situación sorprendente se ha producido en el ámbito de la Cámara de Senadores de la provincia. Una entidad de fútbol, Club Sportivo Aconquija de Chaquiago, de la localidad homonima, muy cercana a la ciudad de Aconquija, Departamento de Andalgalá, de donde es oriundo el Vice Gobernador y donde tambien está el club Unión Aconquija, otra entidad cuestionada judicialmente mediante denuncia penal de la Diputada Paola Bazán, por recibir supuestos fondos del erario provincial para su subsistencia competitiva, ha donado una suma en dinero efectivo al club indicado en primer termino.-

Lo insólito de la situación no es el monto de la donación en si misma sino la oportunidad en la que se hace. Mientras Catamarca ha concurrido al Senado Nacional a pedir que la provincia sea declarada en Emergencia Climática y asistida debidamente por Nación para paliar los enormes daños que las inundaciones provocan en los pobladores, con la caída y desmoronamiento de terraplenes, caminos, puentes, rutas, viviendas arrasadas y todo tipo de situaciones límite, que estos desastres provocan en la población, el Senado provincial dispone de un subsidio de los denominados "fondo muerto", pues no debe ser reembolsado, para actividades deportivas semi profesionales de un club de fútbol afiliado a la AFA. Parece poco serio y hasta contradictorio que las autoridades políticas procedan de ese modo.

Donar dinero efectivo a un club en forma directa es cuestionable y habría que estudiar si es legal donar dinero a una entidad deportiva que tiene fines de lucro, más allá de que estén disfrazados como asociaciones civiles o mutuales.

Y no es que la institución que recibió los fondos sea una organización no gubernamental sin fines de lucro. No. Ese dinero es para ser destinado a una actividad semi profesional como es la de participar en un torneo organizado por la Asociación del Fútbol Argentino. El presidente de la institución lo dice claramente y sin ruborizarse, es dinero que será aplicado a la participación del club en el Torneo Federal C.

Hay prioridades, hay gente sufriendo y aquí no interesa si son $ 15.000.- o $ 100, se trata de ética política. Resulta descabellado e inadmisible que el titular de la Cámara Alta en plena emergencia climática doné dinero efectivo a un club de fútbol, subsidiando una actividad cuyo objetivo claramente no está enmarcado en el “bien común” ni tampoco a una actividad “sin fines de lucro”.

Todos sabemos que intereses hay detrás del futbol. Menos el bien común, todos. Pues parece que los administradores de la "cosa pública" no les importa.

Parece más bien que se ha perdido el sentido del ubi. Qué podrá pensar ese poblador cuya vivienda fue arrastrada por la crecida del río con él adentro pidiendo auxilio y hoy toma conocimiento que el Estado pone prioridad al circo, que es el fútbol, antes que al pan que hoy es la necesidad material imperiosa.

Esto es un llamado a la reflexión para los políticos que cumplen funciones trascendentales, sepan de una vez y para siempre que el fútbol espectáculo no debe ni puede ser una prioridad en la agenda política y menos cuando se lo subsidia con fondos del erario público.

El dinero no es de la Cámara de Senadores, es del pueblo, aunque parece que los responsables de administrarlo no lo consideran de ese modo. El erario público se conforma con el dinero de los contribuyentes y el dinero debe ser destinado al bienestar general de la población como bien lo indica el Preambulo de la Constitución Nacional.-

 

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