Opinión

Voto electrónico con costo cero: sistema VEGYS

Por Lic. Orlando Enrique Bolognani (*)

La sigla VEGYS significa “Voto Electrónico Gratuito y Seguro”. El software no tiene costo ya que su propiedad ha sido cedida a la Cámara Nacional Electoral, y el hardware son las PC comunes que están prácticamente en todas las escuelas (puede usarse hasta en las pequeñas netbooks que el Estado entrega a cada alumno). Es seguro por lo que expongo en www.votoelectronico-gys.com.ar, sitio que también contiene un Proyecto de Ley Electoral y Planes de Capacitación para instaurar el VEGYS, y permite bajar los dos programas que lo componen: VEGYS-Mesa para votar, y VEGYS-Juez para sumar los resultados de todas las mesas.

Aclaraciones semánticas:

Para evitar confusiones, al sistema conocido como “Boleta Única Electrónica” (BUE) lo denominaré MSA, sigla de la empresa Magic Software Argentina que lo patentó. Esta distinción es necesaria por dos motivos:

El Sistema MSA es mucho más que una boleta, es un conjunto de máquinas electrónicas, software y procedimientos ad-hoc en el cual la boleta es un detalle menor y es más bien un ticket que una boleta. Sus mismos promotores propusieron usar esa boleta-ticket sin chip (o sea que ya no sería “electrónica”) cuando el Presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado se opuso al chip por considerarlo inseguro.

La denominación “Boleta Única” siempre se ha usado para designar a la clásica, la de papel, como la usada en Santa Fé o Córdoba.

No hay un solo sistema posible, sino 3:

El dilema “BUE, o fraude con boleta-sábana” pudo tener algo de cierto en el año 2015, pero ahora existe también el Sistema VEGyS, y sigue en vigencia la Boleta Única clásica que tiene muchos adeptos. En resumen: desechada la boleta sábana o partidaria (por ser opinión casi unánime que es propensa a todo tipo de irregularidades), tenemos al alcance de la mano tres sistemas posibles, según muestra la siguiente figura: (ver foto)

Errónea concepción original del Proyecto de Reforma Electoral 18 PE 2016

Este proyecto de ley toma como base el obsoleto Código Electoral pensado para la tecnología del Siglo 19, y le injerta lo concerniente al voto electrónico. Ante un cambio tecnológico tan grande, lo lógico era hacer una ley aparte, como se hizo con las PASO y el voto juvenil.

Otro grave defecto es que se basa en formular los requisitos que debe cumplir el sistema de voto electrónico, tarea que debe ser hecha en la tranquilidad de un escritorio por un especialista en informática y no en el Congreso por 257 diputados (que salvo excepciones poco o nada saben sobre diseño de sistemas) mientras debaten sobre temas candentes como calendario electoral o candidaturas testimoniales. Los especialistas que saben ya han formulado esos requisitos, los sistemas ya existen: MSA, INDRA, ALLPA, Urna Eletrônica Brasileña, VEGYS. Ergo, los diputados deberían haber comenzado por debatir cuál de los sistemas ya existentes es el mejor, elegir uno, y luego por cuerda separada legislar sobre los aspectos políticos y jurídicos que son su especialidad.

El resultado de esa concepción ha sido un farragoso y confuso texto donde lo referente al Sistema MSA aparece desparramado a lo largo de 112 páginas, mezclado con otros temas, por lo cual resulta imposible de entender para el ciudadano común, reforzando así el mito de que el voto electrónico sólo puede ser entendido por expertos. Además omite dos aspectos fundamentales: la capacitación (de electores y autoridades), y el costo que es muy alto e incompatible con la apremiante necesidad de reducir el gasto público.

Un tercer defecto es que establece comprar, no alquilar, el Sistema MSA, con lo cual el Estado queda cautivo de este sistema en una época en que la informática progresa tan rápidamente que en cualquier momento queda obsoleto (quizá ya lo sea, desde que apareció el VEGYS)

            En el Senado fracasó este proyecto por objeciones de la oposición, pero paradójicamente el beneficiado por ese fracaso es el oficialismo, pues queda abierto el camino para empezar un nuevo debate sin cometer los errores antes señalados; y si se opta por el VEGYS aún se está a tiempo de usarlo en las elecciones 2017.

Ventajas del VEGYS con respecto al MSA:

1 – Es gratuito, y su uso (para votar, escrutar, transmitir y sumar mesas) es mucho más fácil.

2 – Puede ser bajado de Internet, e instalado, usado y auditado por cualquier persona que tenga los conocimientos elementales de informática que hoy tienen los estudiantes del nivel secundario.

3 – Posibilita que el Juez Electoral haga personalmente el escrutinio provisorio, facultad legal que sistemáticamente le ha usurpado el Poder Ejecutivo contratando a una empresa para que lo haga.

4 – Elimina la complicada y costosa logística electoral, pues con el VEGYS no hay nada material que mover, sólo software que iría por e-mail o eventualmente en pendrives. Con el MSA la logística es mucho más complicada y cara porque, además de mover urnas y boletas, habría que mover las pesadas y frágiles máquinas MSA hasta cada una de las 96.000 mesas distribuidas en la inmensa geografía de nuestro país, ida y vuelta.

5 – Elimina la necesidad de que el gobierno firme tres contratos: con la empresa que alquila o vende máquinas para votar, con el Correo Argentino que distribuye y luego recoge los enseres y transmite resultados,y con la empresa que suma los resultados de todas las mesas.

6 – El VEGYS, al estar instalado permanentemente en todas las escuelas:

a) Sería una excelente herramienta de educación democrática, pues todos los alumnos lo tendrían en las netbooks que el Estado les entrega. Todo estudiante secundario egresaría capacitado como Presidente de Mesa y como Fiscal.

b) Facilitaría la designación de presidentes de mesa idóneos y confiables, y aseguraría que ninguna mesa quede acéfala, pues los presidentes serían los docentes de cada escuela.

c) Facilitaría enormemente la capacitación de los electores y de las autoridades, haciendo un simulacro de elección en el que docentes y alumnos cubrirían el rol de electores.

7 – Puede usarse para elegir autoridades de cualquier institución, elecciones internas de partidos políticos, análisis electorales, o reunir firmas. Cualquier municipio pequeño podría elegir sus autoridades o consultar a su pueblo sin requerir el apoyo del gobierno provincial (esto ya se hizo en Bahía Blanca).

            Por último, hago notar que sobre este tema circulan muchos mitos y errores, que refuto en el documento “Mitos y realidades del voto electrónico” del sitio www.votoelectronico-gys.com.ar. También sería deseable leer el capítulo titulado “Comparación Boleta Única – VEGYS – MSA”. Quedo a disposición de quien quiera formular objeciones o pedir aclaraciones.

(Teléfonos 291 452 3968  y  291  154 26 71 59

obologna@bblanca.com.ar)

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