Opinión

En Catamarca también se ofrecen docentes voluntarios para iniciar las clases

Nota Editorial

El ofrecimiento se está haciendo a través de las redes sociales de Twitter y Facebook y consiste en reemplazar a aquellos docentes que adhieren a la medida de la CTERA dispuesta para los días 6 y 7 de marzo próximo por su donación de tiempo y conocimientos para los alumnos, los grandes perjudicados.

Cabe recordar que en Catamarca, la medida fue ratificada por ATECA y por el silencio del gobierno provincial, pareciera que estuvieran de acuerdo con la medida de fuerza, que es a todas luces inaceptable e ilegitima, como se indica más adelante.

Una vez más, los sindicatos docentes toman de rehenes a los alumnos privándolos de los más preciado que tienen, que es su futuro. Este terrible mal argentino que se sucede año tras año sin solución de continuidad, perjudica los destinos de la Nación Argentina infringiéndole un daño incalculable y sumado a los años anteriores donde en la mayoría de las provincias no se han cumplido los días reglamentarios de clase, que indica la ley.

Esa ley fue sancionada el 4 de diciembre de 2003 y promulgada el 8 de Enero de 2004 como Ley 25.864 y en su articulado establece que en los Establecimientos en los que se imparta Educación Inicial, Educación General Básica y Educación Polimodal, o sus respectivos equivalentes. Fijase un ciclo lectivo anual mínimo de ciento ochenta días efectivos de clase.

El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso, etc., sancionaron con fuerza de Ley:  “ARTICULO 1° — Fijase un ciclo lectivo anual mínimo de CIENTO OCHENTA (180) días efectivos de clase, para los establecimientos educativos de todo el país en los que se imparta Educación Inicial, Educación General Básica y Educación Polimodal, El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso, etc., sancionan con fuerza de Ley.”

Catamarca y todas las provincias adhirieron a la normativa nacional. Aun así,  durante muchos períodos lectivos la ley no se cumplió y como muchas leyes que se sancionan y promulgan tanto a nivel nacional como a nivel provincial caen en el olvido.

¿Qué futuro puede tener una Nación en éstas condiciones? Es imperioso que el conjunto de la sociedad asuma la actitud de defender a ultranza el dictado de clases en forma normal y que el dialogo entre las partes sea el único camino posible para solucionar las diferencias, que dicho sea de paso no sólo se refieren al salario sino a otras cuestiones como la asistencia, las licencias y las jubilaciones;  o para encontrar los mecanismos apropiados para poner fin a una crisis interminable que afecta a todo el sistema educativo argentino, sin distinción de regiones.

Que se viralice  #VoluntarioDocenteNoAlParo  es una muy buena noticia en parte. Indica que una gran porción de la sociedad quiere un cambio de formas de actuar. Pasar del desencuentro eterno, de la diatriba personal y del desatino consuetudinario, al dialogo, al crecimiento de las instituciones y al trabajo mancomunado entre todos los actores. No es cuestión de separar a nadie y menos de contradecir sus postulados, sino que  se trata de adquirir nuevas formas de percibir la realidad para modificarla, pues el presente de bueno no tiene nada, lo mismo que el pasado.

De mantener éste estado de cosas, seguiremos siendo una Nación sub desarrollada por los bajos y nulo niveles de educación, con un futuro incierto y aleatorio ya que a nuestros hijos les estamos brindando un pobre espectáculo de sociedad civil organizada, olvidando que ellos son los dueños del futuro y de los destinos de grandeza de la nación.

Por un tiempo deberíamos olvidar las ideologías que tanto daño nos han hecho, que tanto han dividido a la sociedad y ponernos a trabajar juntos para construir un mundo mejor del que tenemos.

La realidad de la educación no es un problema de otros que siempre hacen las cosas mal, el problema es de todos y como tal, debemos solucionarlo. Que las redes sociales “viralicen” la postura de aquellos que obran con sentido común no significa que se haya solucionado o se vayan a solucionar los problemas sino que constituye un paliativo para superar el decisivo inicio del dictado de clases.

Debería extenderse a todo el pensamiento nacional la idea trascendental de establecer nuevos objetivos en materia educativa, haciendo una necesaria y fuerte autocritica, dejando de lado los enconos y diferencia del pasado que no estamos en condiciones de solucionar y trabajando juntos por el futuro de la Nación Argentina, con la educación como uno de los pilares claves para nuestro futuro, ese que sufre de una eterna postergación y que tanto nos duele a todos. 

  

 

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