Economía y finanzas

El camino sinuoso de la inflación: esperan que los aumentos fuertes se concentren en el primer semestre

Los economistas dudan que el Gobierno pueda cumplir con su meta del 17%. Otra vez, los servicios públicos presionarán sobre el índice.

Los servicios públicos presionarán sobre los precios y llevarán a que la inflación termine el año por encima del 20 por ciento, según la mayoría de las estimaciones privadas. El Gobierno insiste en que cumplirá con la meta del 17 por ciento y el Banco Central promete que hará todo lo que tenga a su alcance para lograrlo. Los aumentos -los que se conocen y los que aún no- se concentrarán en la primera mitad del año.

 

Conocer estas previsiones es útil para planificar la economía doméstica. Si la inflación estimada es del 20% y un plazo fijo rinde 16% anual, ese depósito perderá en términos reales. Del otro lado, comprar un electrodoméstico con una tasa de interés inferior a ese 20% (la tasa de Ahora 12 es del 13,7%, por caso) será un buen negocio.

 

Al igual que ocurrió el año pasado, los aumentos más importantes ocurrirán en el primer semestre y el impacto más concreto de las paritarias en los salarios de los trabajadores formales llegará más adelante. Ese desfasaje es una mala noticia para el consumo, que, según la consultora especializada Kantar Worldpanel, cayó 4 por ciento en 2016.

 

Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, la inflación del año rondará el 20,8 por ciento. El REM es un promedio de estimaciones de bancos y consultoras. El BCRA asegura que los precios no subirán más del 17 por ciento.

 

Para mantener la inflación a raya, la autoridad monetaria tiene una herramienta: la tasa de interés. Si sube la tasa, incentiva el ahorro, pero desalienta el consumo y la inversión real. Para un empresario pyme, será más cómodo comprar Lebacs que apostar a un crecimiento de la economía. Esto hace que los economistas pongan en duda el alcance de la meta y la consideren contraria a la estimación de crecimiento, del 3,5%. Sobre todo, en un año electoral. Según funcionarios, el BCRA se siente cómodo con una tasa de referencia entre tres y cuatro puntos más alta que la inflación.

 

El Banco Central ganó la primera batalla. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la inflación de enero fue del 1,3 por ciento, menor a las mediciones del mercado, que rondaron el 1,6 por ciento. Otro indicador oficial, el IPC de la Ciudad de Buenos Aires, avanzó 1,9 por ciento.

 

Gabriel Zelpo, economista jefe de la consultora Elypsis afirmó que la inflación rondará el 20 por ciento. "Esperamos que el primer semestre sea intenso, particularmente hasta abril, debido a la suba de los precios regulados", dijo.

 

Los precios regulados son, básicamente, las tarifas de los servicios públicos. La luz aumentará entre este mes y el próximo de 61 a 148 por ciento el el área metropolitana y también habrá incrementos en el interior. En abril será el turno del gas. En algún momento del semestre subirán el transporte y la tarifa del agua corriente.

 

"El partido clave lo van a jugar las paritarias", entiende Matías Carugati, economista jefe de M&F. "No porque el salario tenga que pagar el costo, sino porque si se definen mirando la inflación pasada, esta se termina propagando", continuó. "Mi impresión es que el Banco Central no va a llegar a su meta. Pero cerrar el año con una inflación del 20 o 21 por ciento deja a todos contentos; pasar del 44% (de 2016) a 21% es cantar victoria", consideró.

 

Rodrigo Álvarez, director de la consultora Analytica, estimó una inflación algo menor, del 18,4%. "Nuestro escenario base apunta a que los precios regulados (que representan el 20% del IPC) suban 30 por ciento, contra el 70% de 2016", dijo. "Esto le aporta 6 puntos porcentuales al índice", agregó. El resto de los productos debían aumentar a un ritmo del 0,9 por ciento mensual.

 

Para que esto ocurra, el resto de los bienes y servicios deben subir poco, en un contexto de reactivación económica. Según Zelpo, el crecimiento y la recuperación de la demanda presionarán sobre ciertos precios. "Esperamos que la economía crezca y eso generará alguna presión", indicó el economista de Elypsis.

 

Para Analytica, habrá un punto álgido en los primeros meses y una segunda vuelta de subas fuertes, en octubre y noviembre. En estos meses llegarán nuevos aumentos en el gas y la luz, según el cronograma que fijó el Ministerio de Energía. Aunque las estimaciones coinciden en que la inflación mensual superará el 2 por ciento rara vez.

 

Marina Dal Poggetto, directora del Estudio Bein, proyectó una inflación del 22 por ciento. Según su previsión, el dólar se devaluará poco, 10% hasta las elecciones de octubre, y los salarios crecerán entre 25 y 26 por ciento. La apreciación cambiaria funciona como ancla; los sueldos son costos que las empresas trasladan, en mayor o menor parte, a los precios.

 

Fuentes: TN

Arco Iris
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