Tecnología

2017 podría ser por fin el año en el que tu smartphone también será tu PC

El interés por convertir al móvil en un producto aún más versátil son evidentes, y ahí tenemos los esfuerzos de Canonical con Ubuntu y de Microsoft con sus Lumia 950 y 950 XL. Aquellos productos nos enseñaron que un móvil puede intentar convertirse en un ordenador de sobremesa, pero aquellos desarrollos demostraron no estar del todo maduros.

El interés por convertir al móvil en un producto aún más versátil son evidentes, y ahí tenemos los esfuerzos de Canonical con Ubuntu y de Microsoft con sus Lumia 950 y 950 XL. Aquellos productos nos enseñaron que un móvil puede intentar convertirse en un ordenador de sobremesa, pero aquellos desarrollos demostraron no estar del todo maduros.

 

Ahora hay nuevos y prometedores proyectos en este sentido, y entre ellos destaca el recientemente descubierto "Samsung Desktop Experience", un desarrollo que estará disponible en los Samsung Galaxy S8. Si a eso unimos las filtraciones aparecidas sobre el proyecto Andromeda de Google y esa emulación de aplicaciones Win32 en ARM por parte de Microsoft, la cosa se pone muy, muy interesante.

 

Continuum y Ubuntu no lograron convencer a la primera

La búsqueda por la convergencia lleva tiempo en marcha, y muchos creemos que es un paso lógico en esa evolución del móvil como dispositivo central de nuestras vidas. Es cierto que tardaremos tiempo en hacer todo lo que hacemos con un portátil o un sobremesa, pero los smartphones tienen ya galones suficientes como para cumplir con sesiones de trabajo ligeras.

 

Es lo que demostraron tanto Ubuntu Touch como los Lumia 950/XL con Windows 10. Los problemas de ambos proyectos estaban en su inmadurez a la hora de afrontar el paso del escritorio tradicional al escritorio móvil.

 

La adaptación fue limitada, tanto en prestaciones como en el catálogo de aplicaciones disponibles, y en ambos casos la experiencia de uso tenía mucho margen de mejora. En el caso de Ubuntu, por ejemplo, el paradigma de uso era discutible por ese uso extensivo de Scopes que no aportaban una mejora diferencial.

 

En el de Windows 10 en los Lumia la capacidad de Continuum estaba limitada a unas pocas aplicaciones universales. Ambos nos permitían vislumbrar ese futuro en el que el móvil podría comportarse como un PC, pero eran casi "prototipos" de lo que muchos soñábamos encontrar en esa convergencia.

 

Año nuevo, convergencia nueva

La cosa podría cambiar este año. Tras un 2016 en el que apenas ha habido movimientos claros en este sentido, afrontamos un 2017 en el que podrían llegar muchas novedades en este terreno.

 

Parece que de repente ese interés por convertir al smartphone en un PC de escritorio vuelve a ser protagonista entre los fabricantes, que podrían plantearlo como una baza fundamental de sus estrategias móviles. Tenemos, como decíamos al principio del artículo, varios frentes abiertos y sorpresas de última hora:

 

Microsoft: La empresa de Redmond parecía haber abandonado casi del todo el desarrollo de dispositivos móviles, pero de repente saltaba la noticia: un nuevo proyecto de la empresa plantea la ejecución de aplicaciones Windows "legacy" en la plataforma ARM gracias a la emulación. Eso podría hacer que Microsoft volviese con ese hipotético Surface Phone del que tanto se ha hablado y que sería un Lumia 950 XL supervitaminado no ya en hardware, sino sobre todo en software. Puede que Microsoft no tenga la batalla perdida después de todo.

 

Google: esta empresa no había dado pasos demasiado claros en este sentido, pero la presentación el año pasado de Remix OS nos dejó claro que este podía ser el futuro de Android. Aunque la empresa no ha hablado del tema, se ha descubierto la existencia de Andromeda, un proyecto que algunos ya han rebautizado como "Pixel OS" y que sería la fusión de Chrome OS y de Android. La idea, por supuesto, sería la de combinar las fortalezas de ambas plataformas para ofrecer una versión de Android especialmente orientada a la productividad. Este otoño podrían llegar los primeros dispositivos, que al parecer serán primero tablets convertibles, para luego adaptar este sistema también a smartphones.

 

Samsung: el Galaxy S8 promete ser un producto especialmente llamativo, pero entre sus características habrá una que no será parte de su propuesta de diseño o de especificaciones hardware, sino una opción en su software. La recién filtrada "Samsung Desktop Experience" podría llevar parte de las funciones del móvil a un ordenador de escritorio sin necesidad de cunas o docks para la conexión, como sucedía en el Lumia 950 XL. Aquí Samsung lo tiene más difícil ya que no depende de sí mismo (el SO que gobierna la mayoría de sus dispositivos es Android) así que será interesante ver cómo trabaja este sistema y hasta dónde puede llegar.

 

Apple: curiosamente la empresa liderada por Tim Cook parece no estar demasiado interesada en este ámbito, aunque sí es cierto que sus iPad Pro han demostrado ser la evolución lógica de sus tablets. Estos productos están gobernados por un iOS que cada vez es más ambicioso en el ámbito de la productividad, pero opciones como Continuity o Handoff no han visto demasiadas mejoras desde que aparecieron para que iOS y macOS se comunicaran más y mejor. La estrategia de Apple es toda una incógnita y no parece plantear el smartphone como un convertible más, pero aquí todo son incógnitas. Eso sí: macOS pierde relevancia, y parece que el futuro es totalmente de iOS.

 

Ubuntu: el sistema operativo de Canonical no ha ofrecido tampoco novedades llamativas en los últimos tiempos, pero sí hay algo que podría ayudar a esa adaptación del sistema operativo al entorno móvil: Mir, el servidor gráfico de este sistema operativo, está ya muy maduro en su desarrollo, y podría ser una de las bases de un funcionamiento mucho más versátil. Unity 8, que está basado en Mir, es ya opcional en Ubunt 16.10, y en 2017 lo veremos cobrar aún más relevancia y quizás por fin demostrar que la visión de Canonical era la que todos esperábamos.

 

Muchas propuestas, muchos caminos distintos, y un posible logro final: el de darle al smartphone aún más relevancia con esa opción de utilizarlo también como centro de nuestro entorno de productividad.

 

Es importante destacar que esa experiencia seguirá siendo limitada en muchos aspectos (veremos qué aplicaciones están disponibles y con qué prestaciones), pero puede que en muchos ámbitos un smartphones sea más que nunca todo lo que necesita el usuario.

 

Fuente: Xataka

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