Opinión

La vida en “Blues”

Por Horacio Cassé  (Especial para LA UNION DIGITAL)

LA VIDA EN “BLUES”

La controversia sobre el género musical “Blues” deriva

de nuestra confusión cognitiva:

Por deambular en el mundo de sensaciones e ideas,

a nuestra Pasión la llamamos Amor,

y a la Tristeza la estigmatizamos como “Depresión”.

¿Acaso “el Mundo al revés”?

No. El mundo es lo que es, pero somos nosotros

quienes lo percibimos “en reversa”, “al revés”,

y así es muy fácil confundir “gato por liebre”.

Tremendo error perceptivo, mejor estar alerta.

El Blues emerge hacia 1870 en las comunidades africanas

del Sudeste de los EE UU, tras la abolición de la esclavitud.

Así, ya realizado el clamor por lograr la libertad individual,

también se disparó el anhelo irrefrenable de ascender

a la verdadera Libertad: la libertad interior, o sea,

el afloramiento de la identidad espiritual propia.

Musicalmente, “Blue” significa tristeza, pero en el sentido de

“un vuelo nostálgico” hacia el interior del ser humano.

Por ende, se trata de un estado espiritual, no emocional.

Y de allí la profundidad implícita en los “Blues”.

Con depresión, uno “se sepulta”, pero con tristeza, uno “vuela”.

Son estados casi antagónicos, o francamente antagónicos.

Naturalmente, la melodía que acompaña al Blues reafirma

- y testimonia- su raíz personalísima, dulce, exultante.

Pero también hay “Blues” sin música, es decir,

poesías “desde el Alma” que exhiben tanta elocuencia

que torna innecesario su acompañamiento melódico:

Yes,

you are Blue.

It spills out through your glances,

spinning my Heart constantly,

constantly.

Then,

you are Soft Green,

turning my World around in

a green Reality.

I am many colors in you.

    R. M.,Colours

Otro ejemplo:

Alma, ¿qué quieres de mí?

- Dios mío, no más que verte.

Y ¿qué temes más de ti?

- Lo que más temo es perderte.

    T.A., Coloquio

Puede llegar a parecernos “poesía romántica”, aunque

sólo en apariencia, pues…Amor nunca es Pasión.

No casualmente, ambos poemas fueron escritos por monjas

cristianascon singular tenor contemplativo .

El primero -Colours por Rosa Marchesane (1932-1990), monja

californiana (EE UU), hija de inmigrantes italianos.

Y el segundo –Coloquio- por Teresa de Ávila (1515-1582),

mística castellana nieta de judíos conversos.

¿Los “Blues” como poesía mística?

¿”Llantos del Alma” junto al Éxtasis?

Paradójicamente, así es la naturaleza Blues.

Y situado muy lejos del “romanticismo” banal.

¿La vida en Blues?

Suena atractivo, y en verdad lo es.

Pero subsiste el asedio de la confusión cognitiva,

y, a causa de ello, el alma interna… no vuela.

Por caso, un “alma sin alas” es alma quieta

que,cuando sacada de su letargo, “el corazón

gira constantemente” (Colours), y entonces,

“lo que más temo, es perderte” (Coloquio).

No resulta extraño que los Blues enamoren,

pues son expresiones espontáneas de Amor.

Bajo el “rapto” de los Blues, la Existencia

se exhibe pródiga, infinita, multicolor.

Sumidos en ese estado, todo se revela mágico,

pues “soy muchos colores contigo” (Colours)

Vale la pena probar el “corazón alado”.

Y mejor aún es “quedarse” allí, pues entonces,

“lo que más temo, es perderte” (Coloquio)

 

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