Opinión

¿Miedo a Trump? Parte II

Por Horacio Cassé (Especial para La UNION)

“… Así como la postura dogmática de Jean Calvin (Juan Calvino) era notoriamente más cruel e intransigente que la del mismo Vaticano inquisidor en aquella época, en las elecciones presidenciales de 1968 ganadas por el ultra-derechista Richard Nixon, sus derrotados fueron el endeble Hubert Humphrey (Demócrata) y el ultra-ultra derechista George Wallace que ganó en cinco Estados del sudeste de EE UU con el General Le May como candidato a vicepresidente, proclamando frescamente que “El desempeño de los EE UU en la Segunda Guerra Mundial fue excelente, si bien cometimos un tremendo error: combatimos en el bando equivocado”.

Asediado entre nazi-fascismo a ultranza y nazi-fascismo moderado, resulta bastante extraño que el partido Demócrata tenga alguna injerencia en los EE UU. Dentro de esta brecha, Trump pudo entrar transversalmente, y…  ganó la elección.

Pero entonces, ¿Qué pasa con los Demócratas en EE UU?

Ocurre que no solamente son sobrepasados por los Republicanos, sino más bien han sido absorbidos por éstos. Vale analizar comparativamente los ocho años de Política Exterior por Obama, especialmente el aspecto intervención militar: ¿Cuál fue la diferencia entre el militarismo de Obama y el militarismo de Georrge W. Bush?: Ninguna diferencia.

¿Y la política financiera?: Exactamente igual.

¿Y la deuda estatal?: Aún peor a la de los dos mandatos de Bush.

¿Y quién terminó capitalizando los desastres de Bush y de Obama?

Ni los Demócratas, ni los Republicanos: ganó Trump, corriendo sólo!

Nótese que el partido Demócrata (fundado por Jefferson) es seis décadas más añejo que el partido Republicano (fundado por Lincoln). Pero el humanismo de Thomas Jefferson fue desdibujándose gradualmente, hasta terminar virtualmente absorbido por el puritanismo republicano. En otras palabras, en los EE UU se acabó el clásico juego bipartidista: o bien se es un Republicano clásico (Reagan, Bush padre e hijo), o bien se utiliza el andamiaje republicano para ganar una elección, tal como hizo Trump.

Vale rememorar la postura de Jefferson.

Carta de Thomas Jefferson al Dr. Benjamin Rush, en mención a sus opositores.

Monticello, Virginia, Sept. 23, 1800:”The returning good sense of our country threatens abortion to their hopes, & they believe that any portion of power confided to me, will be exerted in opposition to their schemes. And they believe rightly; for I have sworn upon the altar of god, eternal hostility against every form of tyranny over the mind of man”.

“El resurgimiento del sentido común en nuestra nación amenaza abortar sus deseos (de conspirar), y ellos (los conspiradores) creen que alguna porción del poder que se me ha conferido lo voy a ejercer para contrarrestar sus ardides. Y tienen mucha razón pues, ante el Altar de Dios, he jurado ejercer eterna hostilidad contra toda forma de tiranía sobre la mente del ser humano…” (Traducción del autor)

Thomas Jefferson (1743-1826), autor de la Declaración de Independencia de los EE UU (1776), fue el primer Secretario de Estado (1789-1793), el segundo Vicepresidente de la Unión (1797-1801), luego tercer Presidente por dos períodos consecutivos (1801-1809).

Junto a James Madison, Jefferson fundó el Partido Demócrata. De haber tenido una pizca de las virtudes del fundador de su partido, Hillary Clinton hoy sería el 45º presidente de la Unión: Jefferson era abogado, filósofo, arquitecto, antropólogo, ecologista, poeta, y músico, y,además, era firme promotor de la libertad religiosa.

Sin embargo, como se dijo, el partido Demócrata devaluó sus principios ancestrales, y por ello hoy termina pagando el caro precio de la derrota popular.

En cuanto a Trump, es de origen celta (Escocia), y los celtas son -básicamente- gente amable, de quienes Trump no es su mejor expresión, pero es celta nomás…

Medio siglo atrás, otro celta -John F. Kennedy, de ancestros irlandeses- ganó la presidencia de los EE UU por margen ajustado sobre Nixon. Pero en aquél caso, la intención de Kennedy de retirar tropas de Vietnam le costó ser eliminado por el Establishment belicista norteamericano. En efecto, los Puritanos no andan con vueltas para aplicar Tolerancia Cero, sea donde fuere, sea arrasando a quien fuere, cueste lo que cueste.

Parándose sobre la realidad, en los EE UU acontece una rara reversión:

 

Comparándolo con Hillary, al ciudadano común de EE UU así le parece.

Ya veremos, pues “res non verba” aplicará a partir del 21 de Enero del 2017.

Respecto a “meter miedo”, los Puritanos norteamericanos son expertos en hacerlo, pues así han operado desde 1620 cuando arribaron en la fragata Mayflower, convirtiéndose indiscutiblemente en el “policía global” (con o sin OTAN). Basta  recordar  la retórica  de  G.W. Bush tras los atentados del 11 de Septiembre contra las Torres Gemelas y el Pentágono: haremos “Justicia Infinita”. A buen entendedor, pocas palabas bastan.

Cuando menos, el miedo sirve para revelarnos que -tanto en los EE UU como en Argentina-se vive con miedo, miedo a la traición, miedo a todo, miedo a lo que podría pasar, miedo a los vaticinios de los Medios, miedo a… seguir teniendo miedo.

A simple vista, no es una vida que valga la pena vivir, y parece que los norteamericanos han tomado cuenta de ello, inclinándose por Trump como “protector” experto en proteger sus propios intereses (una fortuna personal de ocho mil millones de dólares).

O sea, mejor encarar la cuestión “Miedo” de una vez por todas, con o sin algún Trump irrumpiendo intempestivamente para liderar el país más poderoso del globo..

Ocasionalmente, gracias Donald Trump por recordárnoslo

 

 

 

Por Horacio Cassé

(Especial para La UNION)

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