Panorama Minero

Nos olvidemos de Agua Rica

Por Juan Carlos Andrada

Nos olvidemos de Agua Rica hasta 2025. No me juzgue para la afirmación. En todo caso, hagamos números y los relacionemos con los tiempos de la minería. Tratemos de encajar esas variables con los ciclos de los gobiernos, sus accidentes y ocurrencias infaltables. Veamos.

Hasta 2015, la actual administración no va a cambiar la política minera existente. A lo sumo puede flexibilizarla. Significa que lo más probable es que aparte de 2012 y 2013, perdamos otros dos años más (2014 y 2015).

En 2016 entrará otro gobierno del mismo u otro color político, pero seguramente con un modelo diferente. Como toda administración nueva, tendrá su necesidad de ajuste y reacomodamiento, por lo que estaremos a fines de ese año.

 

De 2016 en adelante

De manera que recién para entonces (año 2016) tendremos lineamientos de la futura política minera, instancia en la que  los inversionistas estudiarán el contexto y elaborarán una reingeniería de los proyectos para volver al país y la provincia.

Con estos tiempos estimativos y con dos años de andar esa administración, en 2018 estarán volviendo las empresas mineras, invirtiendo nuevamente. Decisión que se comenzará a ver en 2019. Este flujo será en tanto y cuanto las expectativas internacionales sean óptimas para el oro y el cobre.

Si en ese momento se dan las condiciones y los astros se alinean otra vez, harán falta tres años más para la construcción del proyecto: nos vamos a 2021 para ver la producción de Agua Rica. ¿Espejismo o realidad? Espejismo, pero posible realidad. Cuidado, no vaya a resultar cierto. Por lo pronto, no es otra cosa que un ejercicio mental de escenarios posibles.

 

¿El silencio es salud?

Mientras tanto, se tiene que continuar con el relevamiento de los parámetros ambientales, sí o sí, de los yacimientos mineros. En segundo lugar sería necesario por lo menos insinuar obtener la licencia social que se requiere para la puesta en marcha de los proyectos mineros aplazados.

El hecho de que el juez de Minas, Guillermo Cerda, no haya levantado las medidas de restricción en la zona es un dato más que relevante sobre la sensibilidad social de los pueblos mineros.

Sin vacilar, y sistemáticamente, hay que comunicar lo que un proyecto minero como Alumbrera dejó en localidades como Andalgalá, Belén y Santa María, el aporte que hizo a la provincia y el país, más allá del buen o mal uso de la utilidades que los gobernantes le dieron a ese dinero.

La licencia social demandará varios años, con posibilidades de tener resultados mucho más adelante. Parece que lo que no hicimos antes en la sociedad lo vamos a tener que hacer ahora. Es una deuda social que no se saldó. Hay cuestiones ineludibles.

Hay que invertir en la sociedad para conseguir la licencia social y el Gobierno no tiene plata. Por lo tanto, el Estado no puede hacerlo. ¿"Quién" se pondrá en la tarea de recuperar el tiempo perdido y dispondrá de fondos millonarios para saldar la vieja deuda social?

 

Hombre prevenido vale por dos

Si nuestros socios tienen intereses distintos a los nuestros vamos a tener que tener los ojos más abiertos, porque eso simboliza que acá no va a pasar nada por el momento, digo, para que no salgamos corriendo a las apuradas a buscar interesados. Que ninguno se haga el sorprendido después.

Los interesados se van a tener que jugar  con la comunidad para poder desarrollar un proyecto como Agua Rica apostando de manera contundente. La tibieza de acción, provengan de cualquier sector, despierta sospechas de todo tinte y calibre.

La relación es problemática si no hay definiciones claras, tanto si viene de parte del Estado como de los privados. Los tiempos se dilatan y van dejando dudas que, por nuestra historia, van confirmando la sensación de que por esta huella ya transitamos.

 

Qué sería de Catamarca sin Alumbrera

Tenemos que estar preparados para todos los escenarios. ¿Qué hacemos si decide irse Glencore-Xstrata? La operadora de Alumbrera ha sido la empresa de mayor impacto económico en la provincia y la región con aportes extraordinarios para Catamarca. Continuará trabajando aquí solo si las condiciones lo permiten y los proyectos mineros logran ensamblarse.

Si no fuera por Bajo El Durazno estaríamos hablando más seriamente del cierre de Alumbrera que de nuevos proyectos. Si no hay una continuidad entre Alumbrera y Agua Ricas, la interrupción sería determinante y la reactivación minera posterior, un sueño.

Bajo El Durazno fue una noticia alentadora porque mientras en el mundo se caen proyectos y las inversiones se asoman lo bastante temerosas como para no concretarse, en Alumbrera el área explorada extenderá la actividad minera en la provincia.

 

Alumbrera-Agua Rica, la venta

¿Agua Rica tiene problemas técnicos que justifiquen la no apertura? Si así fuera, no estaría definido el diseño para explotar la mina todavía. No obstante, si está listo el proyecto en cuanto al modo y la forma de explotación, aún no se dio a conocer y casi nadie lo sabe.

Se vende o no, y quién será el comprador, son preguntas abiertas. Lo cierto es que Agua Rica, sola, no es buen negocio; tiene problemas de agua, energía y el mineral es muy sucio, de menor calidad que el que extrae Alumbrera.

La única forma es que Agua Rica sea vendida como paquete único junto con Alumbrera y se estudien incluso a partir de esta base, alternativas para maximizar su rentabilidad. No se descarta mezclar minerales de distintas zonas para compensar las impurezas.

 

Ser o no ser, esa es la cuestión

En este contexto, alguien tiene que apostar a explorar Cerro Atajo, pero, como sabemos, sobre el área pesa un drama judicial. Cerro Atajo permitiría que Alumbrera pudiera tener continuidad hasta que el proyecto más importante, Agua Rica, tenga otras posibilidades de materializarse.

Cerro Atajo es un yacimiento cercano al de Alumbrera y permitiría estirar la vida útil de dicho yacimiento, y oxigenar las relaciones políticas mientras planificamos y buscamos absorber los aspectos sociales  que deben también ser contenidos.

Para permitirnos otra oportunidad, tendríamos que resolver la disputa judicial que existe entre Glencore-Agua Rica y el Gobierno de Catamarca por la propiedad de Cerro Atajo y definir en todo caso la manera de abordar una de las pocas oportunidades que brinda el actual contexto minero.

De este tipo de decisiones políticas dependerá si las horas serán más cortas o más largas, si la espera valdrá la pena o no. “El tiempo es como el viento, arrastra lo liviano y deja lo de peso” (Doménico Cieri Estrada).

 

Por Juan Carlos Andrada (De la Redacción del Diario LA UNION)

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