Panorama Minero

Hoy por ti, mañana por mí

Por Juan Carlos Andrada

“Las regalías mineras se atan a la comercialización de los metales. Por tanto, una baja en la exportación disminuye automáticamente los fondos que recibe el Estado”. ¿Es tan así? ¿Se puede evitar que las medidas macroeconómicas las sufran siempre las provincias?    

El hilo no necesariamente tiene que cortarse por lo más delgado. Ese es un mito como lo es que las regalías deben sí o sí atarse a la venta de los minerales al exterior. En épocas difíciles como éstas, no es coherente ajustar por los que menos reciben: los estados provinciales.

El dato es que recibimos menos plata en concepto de regalías mineras. La pregunta puntual es si eso se debe a que cayó la producción en Alumbrera. Porque, si hay menos fondos para Catamarca por los condicionantes que tiene la empresa para comercializar el producto, la situación tiene una lectura diferente.

En caso de que las regalías sean menos porque los privados se vieron afectados en el proceso de venta por medidas nacionales oficiales que no coinciden con la dinámica de producción en la mina, las provincias no tenemos en esta circunstancia por qué padecer la  decisión políticay/o empresarial.  Empero, las cosas pueden ser distintas.

 

Dónde quedó el “valor en boca mina”

La depresión de las regalías entonces tiene poco que ver con la crisis internacional y más bien se enmarca en los inconvenientes para girar las divisas -que comienzan con las dificultades para vender el mineral-, pero que termina impactando en las arcas catamarqueñas.

De manera que, si la producción no es el tema que causa la caída de recursos providentes de la actividad sino la comercialización del mineral, vean cómo pueden hacer para que la provincia no reciba menos dinero. Es menester que cualquier estrategia que se precie de tal no impacte negativamente en Catamarca.

Por tanto, desde nuestra perspectiva no se debería cobrar regalías ligándola con exclusividad a la exportación sino a la producción (que nunca se para en el yacimiento), atendiendo al relevante concepto de la actividad “valor en boca mina”.

 

Hoy por ti, mañana por mí

Incluso, hay una “equis” tonelada de reserva minera “ya extraída” y que se tiene que pagar bajo la misma denominación tarde o temprano, independientemente de cómo y cuándo la empresa comercialice o exporte los metales.

Considerando que al recurso minero ya lo sacaron, conformando un stock que no lo mueven, la exportación puede ser un problema de divisas, pero con relación a las regalías bien nos podemos guiar por el mineral removido más que por la comercialización.

Así como durante el boom de minerales se aceleró todo el proceso por la demanda internacional y se producía por encima de los niveles “para aprovechar el momento”, de la misma forma tengamos especial contemplación con los menos favorecidos en el negocio minero desde que comenzó la explotación hasta la fecha. 

Cuidemos las provincias mineras que son dueñas de los recursos y cobijan la actividad. Ya demasiado tenemos con los coletazos de la crisis mundial relacionados con la inversión, apertura de nuevos emprendimientos y la “exploración” (diferenciar de “explotación”). 

 

Pacto de silencio

Los candidatos de todas las categorías, salvo honrosas excepciones que abordan la minería como política de Estado, no rozan el tema ni por casualidad. Tal es la mudez que hay sobre la actividad que dio lugar a una versión sobre un supuesto “pacto de silencio” entre las distintas fuerzas. La reserva y falta de expresión son notables especialmente en el Frente Cívico y Social.

Todos los candidatos tienen sus asesores. El FCyS, al ex secretario de Minería, José Sinner. El gremialista Luis Barrionuevo es acompañado técnicamente por el ex director de YMAD, Eduardo Pastoriza, y el ingeniero Héctor Nieva (desde Tercera Posición son quienes más insisten con la necesidad del debate). En tanto, el FPV-PJ se instruye de la mano del actual responsable del organismo, Rodolfo Micone, y la directora de Gestión Ambiental Minera (Dypgam), Teresita Regalado. Se tiene que dar el debate.

 

Bueno desde lo pedagógico

Por otro lado, estas reuniones que se han tenido entre todos los Centros de Control Ambiental tienen un aspecto bueno y otro no tanto. Lo positivo es la creación de estos órganos de información y divulgación minera en los departamentos mas cercanos a los yacimientos. Felicitaciones por este mérito oficial.

Estos centros de control funcionan muy bien desde el punto de vista pedagógico para aclarar cuáles son las medidas ambientales sobre todo, rol docente muy bien asumido por la dirección conducida por Regalado.

 

El Estado, mal pagador

Otra cosa es el control técnico real.  Ante la crítica en esta columna por las inspecciones e irregularidades en las resoluciones, la respuesta fue que se trabaja con estudiantes de los últimos cursos porque “no hay profesionales aquí”, o el Estado es “mal pagador” por lo que recurso humano formado no quiere prestar servicios en la Secretaria.

Un error porque el Estado no puede darse ese privilegio. Tiene que tener personas capacitadas y si no debe contratarlas en otras provincias porque inexorablemente requiere de expertos en materia minero-ambiental.

Un organismo de esta envergadura no puede decir  “controlo como puedo” porque no tengo profesionales. Esto significaría tanto como reconocer públicamente que no se están manejando bien en el área porque se está "capacitando" al personal. El pretexto se cae por propio peso.

 

No es problema político sino técnico

La secretaria de Minería no es una institución docente. Es una entidad específica, eminentemente técnica, con funciones de control relacionados al impacto ambiental de la mega minería y no puede estar en manos de estudiantes.

Es necesario que se entienda que no es problema político sino técnico cuya tarea excepcional consiste en brindarle respuestas a la población sobre temas ambientales. No hay otra entidad que sea responsable de la contaminación si los controles no funcionan como corresponden.

De todas maneras, la apertura de estos Centros ha sido valiosa pero los resultados de estas acciones que tomó el gobierno lo vamos a ver recién cuando queramos poner en marcha efectivamente Agua Rica. Será el momento de la verdad. Antes, no.

 

Por Juan Carlos Andrada (De la Redacción del Diario LA UNION)

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