10/01/2017 - 12:05
El interés por convertir al móvil en un producto aún más versátil son evidentes, y ahí tenemos los esfuerzos de Canonical con Ubuntu y de Microsoft con sus Lumia 950 y 950 XL. Aquellos productos nos enseñaron que un móvil puede intentar convertirse en un ordenador de sobremesa, pero aquellos desarrollos demostraron no estar del todo maduros.
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