Edición matutina |
08/09/2010

¿Saltará el charco?

Por Adrián Aráoz.
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Los trascendidos que revelan la posibilidad de que el actual secretario de Obras y Servicios Públicos de la municipalidad de San Fernando del Valle de Catamarca, Marcelo Mari desembarque en el gabinete provincial tomó por sorpresa a muchos. Algunos dicen que el objetivo es “quemarlo” antes que salga al estrado, otros -los más previsores- afirman que se trata de una jugada para posicionarlo en una futura estrategia política de cara a las próximas elecciones. Y nunca faltan los más desconfiados y maliciosos que aseveran que el pichón celeste espera un llamado salvador.
Por ahora, Mari sigue siendo uno de los soldados fieles a la gestión de Guzmán en el municipio capitalino, pero a futuro nada se descarta...
Por el momento, todos son rumores, pero como expresa el dicho popular: “Si el río suena, es porque agua trae”. Si bien Mari de política no habla mucho, mejor dicho nada..., el ingeniero dice estar abocado únicamente a la gestión municipal.
En este sentido, se sabe que antes de su posible retirada del municipio, quiere irse con todos los laureles, pergaminos y aplausos posibles. El hombre sabe que irse con varias obras en su haber, es un crédito intransferible. Por ello, a fines de 2010 la idea es inaugurar una de las obras más esperadas por los vecinos de la ciudad: la remodelación completa de la peatonal Rivadavia. También, si los tiempos y recursos lo permiten, la intención es inaugurar el Museo de la ciudad, obra que fue presupuestada durante varios años y todavía no puede cristalizarse.
La que andaría festejando por esta posible retirada de Mari de la estructura municipal, es la actual directora de Catastro municipal, ingeniera Vilma Acosta, quien -según dicen- hace tiempo andaría seducida por ocupar el pedestal mayor de la secretaría de Obras y Servicios Públicos de la Capital.
En el ámbito político, en el Ejecutivo municipal no habría caído muy bien la exposición mediática del actual concejal del circuito 8 y 9, Luis Fadel que, al parecer, ya largo en la pole position camino a la intendencia.

No se cae ni una idea
En el Concejo Deliberante de la Capital reina la calma, a tal punto que ya asusta. En lo legislativo, la tarea de los actuales ediles es de las más floja e inactiva de los últimos años. De un par de meses atrás hasta ahora las sesiones en el CD de la ciudad son un mero trámite, en donde la mayoría de los proyectos son prácticamente irrelevantes. Se trata de iniciativas de declaración, homenajes y reconocimientos a todo ciudadano que se haya destacado por alguna actividad o por algún hecho en particular. Y también están los proyectos de Comunicación que sólo recuerdan al Ejecutivo municipal los trabajos que no se realizaron.
La decadencia de proyectos de ordenanzas es abismal. A nadie se le cae una idea, mientras la ciudad poco a poco se convierte en una jungla. Y pensar que se gastan miles de pesos de sueldo en un batallón de asesores, que en muchos casos ni van al Concejo porque no tienen nada para hacer. Y practican el famoso: “Si pasa algo me pegas un llamadito y vengo…”.
Por el lado de la oposición, sigue casi ausente, mejor dicho, más obediente que nunca.
Lejos han quedado aquellas sesiones donde los concejales debatían a capa y espada, volaban vasos, se escondían proyectos y hasta biblias…. Ahora a nadie se le mueve un pelo. Sólo esperan llegar al jueves para levantar la mano en el recinto y luego desaparecer.
Por suerte, la dirección de Comunicación, como no tiene nada relevante para informar o difundir, se dedica ahora también a organizar eventos que es lo único que, al parecer, le puede dar algo de vida al CD.

La peor imagen
Menores mendigando es un retrato que se repite y que se duplica por las calles céntricas a escasas cuadras de la Casa de Gobierno. Piden monedas para poder vivir, y peor aún, suplican por una ayuda para poder volver a sus casas, y en muchos casos, son objeto de violencia por no llevar suficiente dinero.
Del otro lado de la vereda, organismos y dependencias saturados de profesionales -asistentes sociales, sociólogos, psicólogos y demás- encargados de los programas de contención para aquellas personas que viven en situación de calle, no salen de sus oficinas. ¿Y la Justicia de Menores, qué hace?
La despreocupación oficial sobre la niñez que mendiga en las calles se reduce a una desacertada aclaración que quiso innovar en su momento una autoridad del ministerio de Desarrollo Social: “No es que existen 200 chicos que viven en la calle, sólo pasan en la calle 19 horas por día…”. ¿Hay que reír o llorar?

Rebelión obrera
El clima es tenso en casi todos los ámbitos. Los trabajadores de la Salud retomaron las medidas de fuerza. Los viales provinciales también están en pie de guerra en reclamo de una mejora salarial y anuncian una movilización para los próximos días. Los bancarios no quieren quedarse atrás y se suman a la onda expansiva de paros y protestas. Mientras los empleados del Registro Civil se declaran en estado de alerta, los docentes universitarios se preparan para paralizar la actividad en la casa de altos estudios por dos días la próxima semana. La calma está a punto de colapsar, el descontento es generalizado y se expande por todos los sectores. Todo indica que en cualquier momento, se arma la gorda...
 


Por: Redacción launiondigital.com.ar