Edición matutina |
03/09/2010

El fuego consumió una casa y un auto

El fuego, originado aparentemente por la travesura de un niño, consumió por completo una casilla prefabricada de madera y un automóvil Peugeot. Uno de los moradores del inmueble permanecía internado ayer en el San Juan Bautista con diversas lesiones e importantes quemaduras.
Las llamas provocaron pérdidas totales en la casa, y ni siquiera se salvó el auto.

Apenas habían pasado unos minutos de la medianoche del miércoles cuando el fuego se desató en una de las habitaciones de la casa de la familia Rodríguez, ubicada en la calle Rizo Patrón y Osvaldo Gómez, en el barrio Parque Norte, cuyos vecinos se despertaron sobresaltados ante el ensordecedor sonido de las sirenas de los patrulleros, los bomberos y las ambulancias que presagiaban que algo grave estaba sucediendo.
A esa hora, una persona se comunicó con el Comando para manifestar que se le estaba quemando la casa. Rápidamente se ordenó que el móvil de la comisaría de la jurisdicción se hiciera presente en el domicilio.
Los policías encontraron la casa envuelta en llamas y casi en forma simultanea llegaron dos dotaciones de bomberos, pero como el fuego se había iniciado aparentemente en una de las habitaciones, donde el pequeño Ariel Rodríguez de cinco años habría estado jugando con fuego -según lo informado desde la policía-, las llamas se extendieron rápidamente a todo el inmueble.
Como la construcción era de madera, excepto la cocina y el baño que eran de material, la casa fue consumida casi de inmediato por las llamas. Pero el fuego no sólo consumió la vivienda sino también el automóvil Peugeot 205 propiedad de Rodríguez, quien intentó sofocar las llamas y retirar del lugar el rodado, pero sufrió algunas lesiones y quemaduras.
Por ello fue necesaria una ambulancia en la que posteriormente fue trasladado de emergencia al Hospital San Juan Bautista.
El resto de los moradores de la casa, Gabriela Aguirre, de 40 años, Ariel Rodríguez, de 5, e Isabel Rodríguez, de 28, sobrina de la víctima, salió afortunadamente ileso.
Casi media hora después, luego de un arduo trabajo, los bomberos terminaron por sofocar las llamas que habían devorado todo a su paso.
Por disposición del fiscal Subrogante Ezequiel Walther, la inspección del lugar del hecho fue realizada recién en la mañana de ayer por el perito en siniestro, quien aún no informó oficialmente el origen del fuego. Sin embargo, por dichos de los moradores, el incendio habría sido iniciado en forma accidental por el menor.

 

 


Por: Redacción launiondigital.com.ar