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26/08/2010

"Cuando me enamoro pierdo la cabeza"

La cantante Lola Ponce dijo que su papá sabe que si ella se enamora, pierde la cabeza. “Ha pasado, y tanto él como mi madre respetan mi decisión”. Lola agregó que hace seis meses se peleó con el chico con el que estuve seis años.
La cantante hace poco terminó una relación.
Desde este año, es una de las participantes de Bailando por un sueño, y desde que el ciclo comenzó los rumores mediáticos han señalado cierto favoritismo de Tinelli para con la chica que nació en Capitán Bermúdez, Santa Fe, y que lleva diez años instalada en Europa donde no para de cosechar éxitos. Pero ella –que hace seis meses terminó una relación de seis años con un abogado italiano llamado Manuele Malenotti– saldrá airosa y esquivará hábilmente los dardos inquisidores. “Soy una showgirl. El entretenimiento es lo mío. Sé moverme en la tele, con gente diferente, cuando canto… Pero no soy una artista de exponer mis sentimientos. Mi vida, desde que empecé en este trabajo hasta hoy, nunca transitó por el gossip. Tengo perfil bajo y soy consciente de lo que digo y lo que dejo de decir”, dirá a Para Ti, cuando las luces de las cámaras ya se hayan apagado. Ahora estamos en uno de los camarines del canal. Aunque no solas: están ahí Héctor y María, sus inseparables padres que la acompañan a todos lados. Y después está ella, bella y magnética, pero también experta en diplomacia y en desviar la conversación. Su currículum, extenso y contundente, es un buen escudo. Va a su valija, saca un CD. Me lo da y me pide que le prometa que voy a ver San Remo, el famoso festival donde en 2008 –luego de haber grabado su primer disco en Los Angeles, para después probar suerte en Europa–, se convirtió en la primera extranjera en ganarlo. Después me habla de Nôtre Dame de París, la ópera rock con la que hizo 600 representaciones en Roma. De la Arena de Verona, ese lugar donde cantó Pavarotti, y ella tan sólo a los 20 años. De sus éxitos recientes nombra Cenicienta 2000, el film que se grabó entre Roma y Buenos Aires, y la versión europea Sin tetas no hay paraíso, para la que fue convocada. Se entusiasma con Desnuda, el CD que lanzará en octubre y que –asegura– es la producción que mejor la representa y con la que piensa conquistar Latinoamérica. Insisto con lo del romance. “Eso es parte del juego de Lola, la artista, la que se pone guantes. Soy una artista de trabajo y valor. Me hace feliz la música y explorar cada rama del arte, que es infinita. La otra vez leí un libro que decía que uno nace con suerte; pero que era uno el que tenía que transformar esa suerte en buena suerte. Yo hago todo con pasión; y cuando hay fuerza, pasión y amor, todo puede ser. Hoy, después de tantos años de trabajo, siento que logré el equilibro. Estoy en un momento artístico fuerte. Pero sé que lo mejor está por llegar y lo bueno ¿sabés que es...?” ...Tener un candidato como Tinelli... ¡¡¡No!!! (se ríe). Hacer del mío un nombre importante, que se me respete. En Italia, por ejemplo, logré ser cantante y también actuar. Y ahora intento que mi trabajo se vincule a la solidaridad, que genere algo positivo para quienes no la están pasando bien. Poder hacer algo por los demás es mi obligación en la Tierra. En Europa, donde te han llamado la Maradona del pop, tu trabajo es serio y respetado. ¿Por qué aceptaste participar en un programa como Bailando, que es muy criticado? Durante mucho tiempo he sido mi manager. Tengo la capacidad para negociar mis propias necesidades. Cuando me llamaron de Showmatch venía de hacer I promessi sposi (N de la R: es la ópera rock más cara del espectáculo italiano y fue vista por más de 90.000 personas, en el estadio San Siro, Italia) y me pareció una gran oportunidad para estar en contacto con el público masivo y divertirme. Pasó, además, que mis padres, mis sobrinos y mis amigas siempre han visto a Tinelli. Me dije “Si estoy en la Argentina, ¿cómo no lo voy a hacer?”. Me pareció un modo maravilloso de estar con ellos, de que me vieran... Entonces no lo dudaste. Soy muy intuitiva y pasional. Enseguida siento si algo es para mí. Y si dudo, es porque no hay nada que me inspire. Pero como siempre detrás de una gran mujer hay… un gran padre (se ríe), lo que hice fue llamarlo. El está curado de espanto: siempre le digo “Mirá que hago esto, mirá que hago lo otro”. Y siempre me da el OK. Mi mamá, en cambio, es la que me plantea siempre las dudas. Ella, de quien heredé la tenacidad y que todo esté fríamente calculado, me dijo “Tené cuidado, Lola, no es el lugar donde vos estás acostumbrada a trabajar”. Justamente, le respondí, es eso lo que me divierte. Y ahí no hubo más qué hablar. ¿Pero no te molesta ver que en los programas de chimentos te señalen como “la preferida”? Estoy todo el tiempo viajando; no me detuve a mirar lo que dicen. Tampoco le doy importancia. No soy una artista de exponer mis sentimientos. En temas de la vida privada soy tímida… me transformo con la actuación. Pero desde que empecé en este trabajo hasta hoy, mi vida nunca ha transcurrido por el gossip, por el escándalo. En mi vida y en mi relación con los demás, soy muy señora, íntegra, impecable. Salvo cuando te señalaron como parte de las fiestas de Silvio Berlusconi... Canté para el presidente italiano, al igual que lo hizo Andrea Bocelli y una larga lista de artistas. Fue un honor y lo volvería a hacer. Lo que se dijo es algo que no depende de mí. Lo que sí depende de mí es que la gente se emocione con un show mío. ¿Qué tenés para decirles a quienes hicieron correr el rumor de que Berlusconi te pagaba la cuenta del Faena, el hotel donde parás cuando venís? No me puedo hacer cargo de esos periodistas que no chequean la información. Por suerte en Italia se respeta más la vida de los personajes. Y a la Lola que no usa guantes, ¿no le preocupa que digan que en el casting para buscarle novia a Tinelli ha perdido algunos puestos o que Belén Francese la ridiculice un poco? No es que todo me patine. Mi filosofía es ser positiva. Con lo demás, hago como los caballos: no veo a los costados y sigo para adelante. Yo juego… pero no entro en el juego. No existe cosa que me puedan hacer que me haga enojar… Bueno, sólo si se meten con alguien que amo. ¿Y estás enamorada? Hace seis meses me pelée con el chico con el que estuve seis años. Aunque suene raro, todavía no encontré al hombre de mi vida. ¡Pero en una entrevista comparaste a Tinelli con George Clooney! No: dije que me gustaban los chicos altos, morochos y mayores de 18. Me preguntaron hasta qué edad y respondí que hasta los 45. También dije que si me daban motivos, era celosa. ¿Capito? ¿Tu papá hace el casting? Nooo. Pero mi papá sabe que si me enamoro, pierdo la cabeza. Ha pasado, y tanto él como mi madre respetan mi decisión. ¿Tendrías tiempo para el amor? ¡Estuve seis años de novia y me hice tiempo para todo! El amor verdadero, si aparece, es un plus. Se ríe, un poco cansada. Se mira las manos y se detiene en su guante lila. Y no sé si para aclarar o confundir más las cosas, se pone a cantar a capella uno de los versos de Esmeralda, de El Jorobado: “Zíngara / aquí nadie sabe nada de mí / la calle es mi madre / no se sabe cómo amo ni a quién / mi mano sabe todo de mí 
Por: Redacción launiondigital.com.ar