Ultimo momento |
24/08/2010

Piden que la NASA ayude a rescatar a los 33 mineros atrapados

Sobre todo se confirmó que los 33 mineros atrapados a 600 metros de profundidad, están bien de salud. Comenzaron a enviarles bebidas con glucosa. Sobrevivieron comiendo dos bocados de atún y medio vaso de leche cada 48 horas. Chile solicitó a la NASA que los asesore sobre situaciones de encierro.
Las máquinas utilizadas para llevar al inerior de la mina una sonda para contactar a los mineros.

Las “palomas” en la mina San José no vuelan, pero sí llevan mensajes de esperanza a los mineros. Son unos tubos blancos de PVC, con un pico de madera y tres compartimentos. Desde ayer suben y bajan por el hoyo que, el domingo, abrió una sonda y descubrió con vida a los 33 mineros sepultados a 688 metros. Las “palomas” tardan una hora y media en hacer cada trayecto y son esenciales para la segunda etapa que se inició ayer en el norte chileno: el rescate.
A las tres de la tarde de ayer volvió la euforia. La primera paloma había llegado hasta el camino que va al refugio de los mineros. Era la que llevaba equipos para comunicarse. La primera charla después del derrumbe fue con las autoridades chilenas y duró una hora. Contaron que sobrevivieron comiendo dos pedazos de atún y medio vaso de leche cada 48 horas.

“Ellos pidieron que le mandáramos comida. No entramos a preguntar detalles, pero llegamos justo, ya no tienen comida”, dijo el ministro de Minería, Laurence Golborne. Se calcula que, en los primeros 17 días de encierro, cada uno de ellos perdió en promedio unos ocho kilos.
En el refugio a 688 metros de profundidad había comida, pero no para tantos días. Entonces ayer, cuentan que pidieron duraznos dulces y que se quejaron de que tienen los ojos irritados con tanto polvo que hay por allá abajo.
El refugio, según explicaron otros funcionarios, lo están usando poco. Al parecer tiene problemas de ventilación. La temperatura promedio es de unos 27 grados y todos están sin camisa por el calor. Pero aire llega bien por otras grietas, aclararon. La luz la obtienen gracias a dos camionetas que quedaron abajo y a equipos de energía. Eso les permitió tener luz y hacer un poco más fácil los días bajo la tierra.

En la primera paloma les habían enviado bebidas con glucosa y varios cuestionarios para saber sobre la salud de cada uno y desde cuánto hace que no comen. De eso dependerá de cuándo le envíen la comida sólida.

“Están mejor de lo que esperábamos”, explicó Paola Newman, médica del equipo médico del rescate. En la segunda paloma, que salió ayer por la noche, enviaron más solución con glucosa y en la tercera irá algún alimento líquido con proteínas, contó después la médica. La idea es que, tras la evaluación hecha con las respuestas de los mineros, se decidirá qué protocolo seguir.
Para determinar los próximos pasos, el gobierno de Chile también pidió a la NASA consejos para alimentar a personas en pequeños espacios y durante largo tiempo. Según explicaron, el refugio de los mineros en el departamento de Atacama se puede comparar con la vida en el espacio.


Por: Redacción launiondigital.com.ar