Edición matutina |
21/08/2010

A setenta años del renacimiento “león”

Por Leo Romero
¡FELIZ CUMPLEAÑOS! El Club Sportivo Villa Cubas celebrará el miércoles próximo sus setenta jóvenes años de vida al servicio del deporte lugareño.

El miércoles venidero, 25 de agosto de 2010, se cumplirán siete décadas de la reorganización institucional y deportiva de una de las más importantes entidades de la provincia de Catamarca, el Club Sportivo Villa Cubas. Ese mismo día, pero del año 1940, se materializaba el renacer del “león” de la avenida Enrique Ocampo de nuestra ciudad, luego de aquel primer soplo de vida dado en 1932, cuando un grupo de amantes de este enorme pedazo de la cultura popular, fundaron el instituto “albirrojo”, eligiendo como presidente a José Robustiano Vega. Tras afiliarse en 1933 a la Liga Catamarqueña de Fútbol, ya que fue la primera disciplina que se practicó en el flamante club, luciendo sus jugadores la casaca con los colores de Estudiantes de La Plata de la AFA, se sucedieron en los años posteriores algunas lagunas en el accionar de su dirigencia, razón por la cual en 1940 se produce el ansiado reagrupamiento de la gran familia villacubana.
En la oportunidad, la masa societaria elige a Servando Antonio Soria como nuevo titular, siendo acompañado en su gestión por Luis Isaías Avila (vicepresidente y padre del recordado ex crack local, Osvaldo Américo Avila), José A. Lencinas (secretario), Segundo A. Vega (prosecretario) José A. Vega (tesorero), Miguel Fernández (protesorero), José Avila, Alberto Cano, Domingo Alvarez y Antonio Reynoso (vocales). A esta convocatoria reorganizativa, efectuada en el domicilio de la calle Ministro Dulce 220, asistieron, entre otros, Luis Vega, Luis A. Acosta, “Toto” Lizárraga, Eduardo L. Vega, Nicolás Varela, Julián Alonso, Aureliano Agüero, Enrique Cancino, Andrés y Pedro Aviega, Raúl Cardozo, Angel y Emilio Toscanelli, Angel Rivas, Pablo Vega, Aníbal Romero, Justo P. Acosta, Miguel A. Picón, Rodolfo Acosta, Rafael Bustos, Mario Patané, Jesús Sigampa, Bartolomé Ripio, Osvaldo Américo Avila, Segundo Aguirre, Matías Gordillo, Luis Martínez, Juan Carrizo, Angel Seco, Francisco Córdoba, Domingo Alvarez y Francisco Vega. Cinco años duró la presidencia del profesor Servando Antonio Soria, sucediéndole en el cargo su colega Julio Ernesto Pereyra. En honor a la verdad, dos figuras clave en el rico historial de los “leones del altiplano”. Posteriormente asumieron esa responsabilidad Miguel Angel Carrizo, Tomás Antonio Soria y el Dr. Tomás Saez Rodríguez, entre 1951 y 1953.
Durante la presidencia del último de los nombrados, se concreta la construcción de la sede social, en el actual predio de la zona oeste de San Fernando del Valle. La cancha de fútbol, con sus vestuarios y tribunas, originaron un gran avance, consolidado luego, durante la gestión de Pedro Caldelari, con la conclusión de los rectángulos de básquetbol y de bochas, más las instalaciones de los sanitarios y la colocación de los dos leones (ahora sólo existe uno), todo un emblema de la institución. Luis Bernardo Schaefer, Luis Alberto Sarquís y Gianfranco Colla, en ese orden, continuaron al frente de la conducción hasta 1974. La obra de Colla, con altas y bajas, será recordada por los villacubanos, ya que siempre se empeñó por dar todo de sí en beneficio de la entidad. Posteriormente, sobreviene un oscuro período institucional, en el que a punto estuvo de ser rematada por deudas y juicios de todo tipo, pero el Sportivo Villa Cubas se mantuvo en pie.
Estos festejos de la semana venidera encuentran al “león” luchando por recuperar su antiguo esplendor, con Benjamín de Jesús Quarín al frente de la mesa directiva. Lamentablemente, no hace mucho tiempo, el hombre se equivocó bastante feo, cuando encabezó una pobre “cruzada” que terminó por borrar del mapa deportivo del club a las bochas, una disciplina que comenzó a practicarse en su seno en 1952 y recibió sepultura el año pasado, cuando en una asamblea poco clara se dispuso cerrar las dos canchas existentes en el lugar. Un escenario que fue orgullo a nivel país, ya que allí se desarrollaron numerosos certámenes argentinos en las categorías individual, por parejas y por tercetos. Los jugadores se vieron obligados a buscar otros clubes y la especialidad desapareció, como es lógico suponer. El sitio servirá ahora para instalar un bar comedor o algo parecido. Tal vez una linda distracción para los amantes del fútbol, al parecer el único deporte que les importa sostener a Quarín y compañía, aunque no sea rentable ni tenga presencia real en el plano nacional. Claro, sin olvidar que el domingo 29 se correrá la tradicional competencia ciclística “Seis Vueltas a El Jumeal”, con la intervención de algunos pedalistas de provincias vecinas. Tarea para Reyes Nonato Vega, uno de los mejores dirigentes de la disciplina en el ámbito local.
 


Por: Redacción launiondigital.com.ar