Edición matutina |
23/07/2010

Marcha atrás en los discursos

Por Juan Carlos Andrada.
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De repente, los opositores le bajaron el tono al discurso antiminero.
Se habían montado en una ola de corriente favorable, y se hicieron de argumentos contra la actividad minera, pero que paulatinamente fueron desechando, a medida que el efecto del primer embate perdía su efecto político y se agotaba en una perorata sin fundamento.
Repetían todo lo primero que escuchaban por ahí, pero sin dejar de darle ese toque de distinción, que su traje de oposición requiere, a la hora de tomar prestado protagonismo.
Pero al final ¿estaban a favor o contra la actividad minera? ¿Todas las voces que antes estaban contra la minería ahora se volvieron a favor?
Sucede que la oposición se imagina todo el tiempo que va a ser gobierno, y en ese contexto (“sueño”) no se imaginan gobernar la provincia sin los recursos que aporta la actividad minera.
Dicho de otra forma, en concepto de regalías mineras y utilidades que recibe la provincia como socia y dueña del proyecto Bajo La Alumbrera entran por año, aproximadamente, más de 450 millones, prácticamente el doble de la recaudación provincial.
Sintéticamente, y comparativamente, todo lo que se recauda en impuestos provinciales, como ingresos brutos, automotor, inmobiliario, no es ni la mitad de lo que ingresa por la actividad del sector minero en la provincia.
Sin embargo, en ese momento no interesó seguir alterando la esencia y la forma de la actividad con atribuciones malintencionadas en medio de escaramuzas mediáticas de poca monta.
Mientras hipócritamente “lloraban con un ojo”, simulando preocupación alentaban el frenesí y la enajenación social sin reparar en el daño que se le hacía a la provincia.
Pero aparte de interesarles gobernar, contando también con los fondos que deja la minería, ¿se habrán informado también de lo que pasaba en el mundo? Es probable.
Las leyes mineras en el nivel nacional, a las cuales las provincias adhirieron, no son ni más ni menos que una recopilaron y un mejoramiento de la legislación de otros países vecinos.
Por tomar sólo algunos ejemplos, el año pasado, Perú trepó al tercer lugar como destino de inversiones mineras globales, país que se ha consolidado como el segundo productor mundial de cobre (a penas debajo de su vecino Chile), y es el sexto productor internacional de oro y el primero en América.
Chile es el mayor productor mundial de cobre y se ubica en el séptimo lugar en el ranking de radicación de inversiones.
Canadá y Australia ocupan los dos primeros lugares del mundo, con 1.170 y 951 millones de dólares, respectivamente, en concepto de inversiones en exploración minera.
Pero volviendo a la Argentina, y en particular a Catamarca, dentro del articulado que se refiere a lo que nos queda con este negocio de la minería, está el tema del 3 % del valor de mineral en boca mina. El punto es que si alguna provincia quiere cobrar 10 % ó 15 % de regalías mineras, en realidad no quiere cobrar un poco más, sino directamente “correr” a las empresas mineras de la provincia. Dicho de otra forma, no sólo estamos compitiendo con otros países en condiciones favorables para la radicación de empresas, sino con otras provincias. En este caso, no somos los únicos interesados en promover actividades que generen mano de obra e ingresos substanciales en las arcas provinciales al mismo tiempo.
Ante este panorama “desconocido”, parece hasta entonces que parte de la oposición se dejó llevar por la primera impresión y la otra se tildó.
En medio de idas y vueltas, la primera de ellas intentó vender un discurso de medio pelo, que nadie compró, y los otros, jamás movieron un dedo para solucionar el conflicto que consumía a la sociedad.
En cuanto al tema ambiental, se objeta al proyecto Bajo La Alumbrera porque, según sus “críticos”, “contamina”.
En primer lugar, sin duda que el medio ambiente es lo más importante. En segundo lugar, han de saber los lectores de esta columna que la actividad minera es la única industria argentina que tiene una legislación ad hoc para la protección ambiental. Sin embargo, sus detractores aseguran que esa legislación presenta falencias “premeditadas”. ¿Puede usted creer? Entonces, ¿cuál es la verdad? ¿Se puede hacer controles efectivos?
Sigamos en todo caso con el ejemplo. De hecho, en 12 años de actividad, en el lugar de Minera Alumbrera se han tomado “más de un millón de muestras”, tanto en el dique de cola como en la descarga de agua de Tucumán, y nunca se han encontrado valores que estuvieran fuera de los permitidos o establecidos en la normativa vigente.
Tal vez la alternancia entre bienes y males en este país esté más bien ligada a los altibajos psicológicos de una clase dirigente, que se deja manejar con el humor social y lo que menos hace es informarse, primero, como corresponde y se espera de ellos.
 


Por: Redacción launiondigital.com.ar

Comentarios

Si ud. lo dice...

Estimado Sr ¿periodista?, por favor ingrese al link "http://catamarcacontaminada.blogspot.com/2009/10/la-prueba-oficial-de-que-la-alumbrera.html" e instrúyase (y aquí no me refiero a lo que dice la nota, ya que su visión "periodística" le haría pensar que es malintecionada y antojadiza, sino a las diapositivas pdf, que no es otra cosa que un informe del SEGEMAR, el Servicio Geológico Minero Argentino), Este informe, con todas las letras, reconoce abiertamente que Alumbrera sí contaminó en esa oportunidad el Río Vis Vis y, como las cosas no cambiaron mucho por aquí, continúa haciéndolo gracias a "controles" por parte del gobierno. Ahora bien, que Alumbrera contamine o nó, puede decirlo Ud, yo, el Intendente Perea y no pasa de ser un rumor o una opinión, pero cuando quien sostiene que sí hay contaminación es el SEGEMAR, ya se trata de una opinión científica y profesional. Otra cosa, es justo que la actividad minera pague el 3% de regalías cuando hasta hace un tiempo por ejemplo se discutía retenciones móviles a la soja, el trigo, el maíz y el girasol que superaban ese monto y podían llevarlo hasta el 50 %? Es justo que se entregue el agua de nuestro suelo y la posibilidad de contaminar para siempre la cuenca del Nevado del Aconquija? En este punto también ¿qué hay de las 33 observaciones gravísimas hechas en el estudio realizado para la Municipalidad de Andalgalá por la UNT y las más de 300 que dicen que sí se produciría un daño irreparable si se explotara Agua Rica?, informe que por supuesto, el Intendente Perea, al ver que no era favorable a su visión pro-minera hizo desaparecer. Si la minería a cielo abierto es tan beneficiosa para el ambiente como lo dice Minera Agua Rica (MAR) por qué está prohibida en Canadá y Australia? Por qué a los andalgalenses nos merman el agua para uso y consumo y a Alumbrera le permiten usar por segundo la mi familia utilizaría en 20 años?. Es justo que yo deba dejar mi casa, mi familia, mi tierra, porque una empresa dice hay minerales en el subsuelo y el gobierno de la provincia se siente obligado a proceder a su explotación? Trabajo genuino no es aquel que dura 15 ò 20 años y luego se va dejando un pueblo fantasma tras de si, (si no vea que pasó en Chile en localidades como Chañaral y El Salvador, sino aquel como la agricultura, que puede perdurar en el mismo territorio por cientos y miles de años. Simplemente No a Agua Rica, No a Cerro Colorado, No a Filo Colorado, No a Pilciao 16, no a los gobiernos entregadores ni a los políticos corruptos.-