Edición matutina |
12/07/2010

Arden las internas, arden

Por Ariel Brizuela
Eduardo Brizuela del Moral.
Eduardo Pastoriza.

Puede parecer trivial hablar de cuestiones internas partidarias en medio de situaciones más afligentes y ostensiblemente más importantes como por ejemplo los paros docentes, el aumento de los precios que se contrastan con las nulas posibilidades de aumento salarial en el corto plazo u otros problemas como la inseguridad que están en la cabeza del común de la gente.
Pero la cuestión partidaria va tomando importancia a medida que se acerque la elección general de marzo 2011, e irá en aumento, porque en esa ocasión toda la ciudadanía tendrá la oportunidad de elegir quiénes lo representarán en los próximos 4 años. Por eso, los pleitos internos de los principales partidos mayoritarios comienzan a tener trascendencia porque de estos controvertidos procesos surgirá el menú electoral de esa contienda general.
Por el lado del radicalismo, las cosas parecen estar más claras. Los resultados de las últimas elecciones para elegir autoridades puso blanco sobre negro y hay claros ganadores y perdedores, y no me refiero únicamente a las listas opositoras al oficialismo que no alcanzaron la minoría, sino a propios socios de la mayoría que debieron retroceder en sus ambiciones personales y resignarse a la realidad, muy cruda para algunos de ellos porque no entran en ningún esquema de poder.
Fiel a su tradición, la UCR no hará internas para cargos electivos y acomodará las cargas sobre las base de los éxitos que acompañaron el consenso en los últimos 20 años. De esa manera, a 7 meses de la elección general, el Frente Cívico y Social ya tiene un Plan A y un Plan B. Si Eduardo Brizuela del Moral quiere ir en busca de su tercer mandato al frente de la gobernación, no habrá ni un solo cuestionamiento ni duda que ese es el camino correcto. Si por el contrario, el actual mandatario decide no seguir, el reemplazante natural por estas horas para esa candidatura no es otro que Ricardo Guzmán. Y lo mejor para el oficialismo gobernante, es que todos, absolutamente todos, lo tienen claro. No hay dudas de cuál es la estrategia, y el primer paso -ahora sí planeado- ya está dado: lanzar la re-reelección de Brizuela del Moral sin complejos y ver la reacción de la gente.
Muy distinto es el cuadro de situación en el peronismo. La cosa está que arde: negociaciones, encuestas que van y vienen, llamados telefónicos, cálculos, operativos internos en cada sector, danza de nombres donde todos quieren ser y nadie quiere bajarse.
Por un lado la interna del Partido Justicialista del 31 de octubre para elegir los candidatos para marzo se hace. Pero la falta de convocatoria formal, donde se marquen las reglas de juego, tienen a varios actores expectantes y nerviosos.
Desde el Gobierno nacional ya partió la orden de participar de esa contienda, pero sectores locales kirchneristas tratan de explicar a los operadores supuestas inconveniencias participar en la interna del PJ. En todo caso, proponen hacer alianzas a posteriori y conformar un frente electoral que contenga a todos a similitud de la experiencia del 8 de marzo de 2009.
Justamente, en esa alianza se encontraría la salida a la disyuntiva de nacionalizar o no la interna que acosa al peronismo en su conjunto porque todos saben que si se traslada a Catamarca la pelea Kirchner-Duhalde la unidad local será una utopía.
Paralelamente, ya comenzó la danza de nombres de los posibles candidatos, aunque aún no se sabe bajo qué esquema electoral, porque no es lo mismo encabezar una fórmula del Frente Justicialista para la Victoria en el que estén todos bajo ese paraguas, que una candidatura exclusivamente del PJ o del FPV que compitan entre sí. Sobre la base de encuestas que ya circulan desde hace meses, se habla insistentemente de Lucía Corpacci, Dalmacio Mera, Raúl Jalil, Eduardo Pastoriza y para el clave distrito capitalino, las sorpresivas irrupciones de los nombres de Ramón Figueroa Castellanos y Juan Pablo Bosch. De todos modos, en los próximos días se realizarán varios muestreos más, no sólo de imagen, sino de intención de voto como para ir poniendo la claridad que por ahora no está.
Los intendentes se abroquelaron y salieron a la caza de uno de estos candidatos para “ofrecer” su acompañamiento. Hablaron con todos, cada uno con los más afines y a todos le ofrecieron y pidieron, más o menos lo mismo: poner alguien del palo en una candidatura expectante, lograr las reelecciones en los casos que legalmente puedan, caso contrario integrar listas de diputados para que el interior tenga representatividad y ellos fueros. A cambio, ofrecen apagar los focos internos en sus distritos y traccionar juntos para esa candidatura provincial, tenga el sello que tenga, si no muchos ya están prestos a correr -como tantas veces- a los brazos del FCyS, amenazaron por lo bajo.
Pero en medio de estas conversaciones, algunos de ellos quisieron asegurarse primero el financiamiento y comenzaron el operativo para posicionar al empresario hotelero, de medios, olivícola, ganadero, Silvio Zitelli. Pero las reacciones fueron tan virulentas que harán muy difícil la continuidad de ese proyecto político-empresarial. “No necesitamos candidatos con plata, necesitamos candidatos con votos”, refunfuñó el intendente de Recreo, Daniel Polti. “¡Pobre Catamarca!”, disparó el ex gobernador Ramón Saadi ante la posibilidad de que el empresario alcance la máxima representación política.
Pasado el mundial de fútbol, hito que muchos marcaron como el punto exacto para poner en marcha sus proyectos, los tiempos políticos se comenzarán a acelerar y en las próximas semanas habrá definiciones en varios sentidos que harán que las internas ardan, más de lo que ya están ardiendo, aunque todavía no interese demasiado al común de la gente.


Por: Redacción launiondigital.com.ar